Lo que debe cambiar: una agenda mínima no negociable
Los datos del Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán no solo documentan el fracaso. Permiten construir una agenda de intervención real:
-Primero, crear una unidad especializada de desminado y neutralización de AEI con capacidad permanente en el territorio, no destacamentos rotativos. Sin esto, cada retorno de desplazados es una ruleta rusa institucionalizada.
-Segundo, establecer condiciones verificables de seguridad territorial antes de cualquier retorno de población desplazada, con acompañamiento de organismos humanitarios independientes que puedan certificar el proceso.
-Tercero, diseñar una estrategia de recuperación económica territorial vinculada directamente a zonas liberadas del control criminal, no programas sociales genéricos desarticulados de la realidad operativa.
-Cuarto, articular una respuesta regional con los estados colindantes para evitar la migración táctica del modelo explosivo a nuevos territorios.
-Quinto, reconstruir la institucionalidad local: los municipios afectados no tienen capacidad administrativa, policial ni financiera para enfrentar esta amenaza solos. El federalismo no puede ser una excusa para el abandono.
El costo de seguir fingiendo
Cuando una comunidad rural necesita verificar si un camino tiene minas antes de regresar a sus propias tierras, el Estado ha fallado en su función más básica.
No hay eufemismo que alcance para describir eso de otra manera.
El Plan Michoacán, tal como ha operado, ha sido un conjunto de medidas cosméticas aplicadas sobre una herida que requiere cirugía.
Los datos del Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán lo demuestran con precisión incómoda: los eventos continúan, se diversifican, se expanden territorialmente y se sofistican tecnológicamente.
Cuatro años de planes, operativos y comunicados después, las minas siguen activas. Eso no es un problema de implementación. Es un problema de voluntad política y de diseño estratégico.
Y mientras no se reconozca así, el occidente de Michoacán seguirá pagando el costo de esa ficción institucional con vidas y con territorio.
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Nota del editor: Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5: 25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com y síguelo en redes sociales como @guerrerobaenamx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.