La inseguridad que atraviesa México no es un fenómeno nuevo, pero su persistencia ha adquirido un carácter de rutina paralizante.
Construir desde la ruina: ¿por qué la seguridad mexicana necesita morir antes de renacer?
Las cifras de violencia, la fragmentación del crimen organizado y la debilidad institucional se han naturalizado en el discurso público como males inevitables. Sin embargo, bajo esta narrativa de resignación coexiste una realidad menos visible: existen modelos probados, experiencias acumuladas y herramientas técnicas que podrían transformar esta crisis en una oportunidad genuina de reconstrucción institucional. La pregunta central no es si México puede cambiar su situación de seguridad, sino si está dispuesto a aprender de otras experiencias y adaptarlas a su contexto particular.
Aprendizajes de las fuerzas policiales estadounidenses: reformas que trascienden fronteras
Los cuerpos policiales locales estadounidenses han enfrentado desafíos similares a los mexicanos: corrupción, falta de legitimidad comunitaria, brutalidad institucionalizada y criminalidad organizada.
Sus respuestas han evolucionado a través de ensayo y error durante décadas. El modelo de "policía comunitaria" desarrollado en ciudades como Boston y Los Ángeles ofrece lecciones específicas aplicables a contextos mexicanos: la importancia de establecer vínculos reales entre policías y habitantes, la rendición de cuentas mediante auditorías externas, la transparencia en procedimientos de uso de la fuerza, y la capacitación continua en derechos humanos no como un curso ocasional, sino como un componente permanente de la carrera policial.
Lo relevante no es copiar estructuras estadounidenses intactas, sino reconocer que el fortalecimiento policial requiere de algo más fundamental: una ruptura con la cultura del secretismo y la impunidad.
Las academias policiales mexicanas podrían establecer convenios de intercambio y capacitación permanente, con contrapartes estadounidenses, particularmente con ciudades que han experimentado transformaciones exitosas. Esto no significa subordinación a criterios externos, sino acceso a conocimiento operativo sobre cómo desmontar estructuras de corrupción, implementar sistemas de auditoría interna efectivos y construir confianza institucional desde adentro.
Modelos municipales: el federalismo de seguridad como solución
Los condados estadounidenses funcionan con autonomía presupuestaria y administrativa significativa en temas de seguridad. Este modelo federalista ha permitido que comunidades con realidades distintas desarrollen estrategias adaptadas a sus dinámicas específicas.
En México, donde la heterogeneidad regional es igualmente radical —no enfrenta los mismos desafíos una ciudad fronteriza que una capital estatal o una localidad rural—, el fortalecimiento municipal debe ser la prioridad estratégica inmediata.
Esto implica transferencias de recursos financieros sostenidos hacia gobiernos municipales para que construyan capacidades propias de investigación criminal y prevención del delito.
Los condados estadounidenses financian sus policías locales con presupuestos municipales garantizados, no dependientes de cambios sexenales o caprichos políticos. Gobiernos municipales mexicanos que logren establecer cuerpos policiales profesionalizados, con salarios competitivos y sistemas de carrera clara, generarían núcleos de institucionalidad desde donde podría expandirse la transformación hacia arriba.
Los municipios de Morazán en El Salvador y algunas experiencias en Costa Rica demuestran que gobiernos locales pueden romper dinámicas de violencia cuando cuentan con legitimidad comunitaria y recursos suficientes.
El papel catalizador de USAID y organismos internacionales
La presencia de USAID en México ha sido controversial, frecuentemente percibida como intromisión estadounidense. Sin embargo, su capacidad técnica en consolidación institucional, diseño de sistemas de información criminal y evaluación de políticas públicas podría reorientarse hacia un rol explícitamente de apoyo, no de dirección.
La consolidación policial a nivel municipal requiere de tres capacidades que organismos como USAID pueden proporcionar:
- diagnósticos independientes de las realidades locales
- acceso a buenas prácticas documentadas globalmente,
- financiamiento para programas piloto de reforma.
Lo crucial es que estos organismos trabajen bajo liderazgo mexicano, con gobiernos locales y nacionales definiendo prioridades.
Un modelo de colaboración efectiva requería que USAID se posicionara como proveedor de herramientas técnicas —sistemas de registros digitales de denuncias, metodologías de análisis de inteligencia criminal, protocolos de investigación especializada— en lugar de como prescriptor de políticas, cuestión que se logró.
Establecer centros regionales de excelencia policial, financiados conjuntamente pero dirigidos por autoridades mexicanas, permitió compartir conocimiento sin crear dependencia externa.
Nacional versus local: reestructurando la arquitectura de seguridad
El modelo nacional de policía y justicia en México se ha mostrado insuficiente para enfrentar criminalidad que es fundamentalmente local.
La Guardia Nacional enfrenta limitaciones estructurales inherentes a cualquier fuerza centralizada: distancia física de los problemas reales, respuesta tardía ante emergencias, desconexión de realidades comunitarias particulares. Entretanto, las policías municipales permanecen débiles, subfinanciadas y capturadas localmente por actores criminales.
La solución no es reforzar lo nacional a costa de lo local, sino invertir la pirámide institucional. Policías municipales fortalecidas, con sistemas de investigación propios y coordinación regional, pueden referir casos hacia instituciones nacionales especializadas cuando la complejidad lo requiera. Paralelamente, sistemas de justicia cívica comunitarios —mediación de conflictos, resolución alternativa de disputas— pueden descongestionar tribunales y restaurar espacios de confianza social.
Ciudades como Mérida y Guanajuato han experimentado con modelos híbridos donde la seguridad local se combina con justicia reparativa, reduciendo tanto criminalidad como la dependencia de sistemas punitivos saturados.
Las lecciones que crecen desde adentro
México cuenta con experiencias locales recientes que demuestran que la transformación es posible. Municipios que han logrado reducir tasas de homicidio —como algunos en Guanajuato mediante coordinación entre seguridad local y justicia municipal— comparten características comunes: liderazgo político genuinamente comprometido, policías profesionalizadas con salarios dignos, colaboración sistemática entre instituciones de seguridad y justicia, y, crucialmente, participación vecinal en vigilancia comunitaria.
Estas experiencias no son espectaculares; no generan titulares de prensa. Pero son reproducibles. El aprendizaje de Mérida sobre policía preventiva comunitaria, la experiencia de Saltillo en coordinación estatal-municipal, o las iniciativas de justicia alternativa en varias ciudades constituyen un acervo de conocimiento que puede sistematizarse y adaptarse a otros contextos.
Hacia una inseguridad decreciente
Transformar la inseguridad requiere aceptar que no existe solución única ni rápida.
Requiere inversión paciente en instituciones locales, aprendizaje deliberado de otras experiencias, y disposición para experimentar modelos nuevos. Los próximos años ofrecen una ventana donde la presión estadounidense y la necesidad interna convergen.
La pregunta es si México aprovechará esta convergencia para construir seguridad desde abajo, o si continuará tratando síntomas sin abordar causas estructurales. La inseguridad es una crisis, ciertamente.
Pero toda crisis contiene la oportunidad de transformación para quienes se atrevan a verla así.
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Nota del editor: Alberto Guerrero Baena es consultor especializado en Política de Seguridad, Policía y Movimientos Sociales, además de titular de la Escuela de Seguridad Pública y Política Criminal del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, así como exfuncionario de Seguridad Municipal y Estatal. Puedes escucharlo con su análisis en Políticas de Seguridad los martes a las 5: 25 hrs y los miércoles a las 18:20 hrs en MVS Noticias, en el 102.5 FM de la Ciudad de México. Escríbele a albertobaenamx@gmail.com Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.