Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

#LaEstampa | Putin, un semestre de eufemismos

Ayer, el presidente ruso dio un paso que no hubiera dado a menos de que sintiera cercana la amenaza de una derrota contundente.
jue 22 septiembre 2022 06:01 AM
People gather at a tram stop in Saint Petersburg
Inicialmente, solo serán convocados 300,000 de los 2 millones de reservistas rusos. Putin argumenta que Occidente está presionando para llevar la guerra a su territorio.

Desde el principio de su injustificable guerra contra Ucrania, Vladimir Putin ha intentado disfrazar la agresión con eufemismos.

Lo primero que hizo fue denominar la “operación especial” para que los rusos en general vivieran bajo la impresión cínica de que su país en realidad no estaba en guerra ni tenía que esperar las consecuencias funestas de una conflagración considerable.

Publicidad

Para mantener este espejismo, Putin contaba con la conclusión rápida y brutal de la guerra: tomar la capital ucraniana en un ataque que duraría sólo unos días, decapitar al régimen de Zelensky y cantar victoria.

Lo que ocurrió, como todos sabemos, fue muy distinto.

De aquello ha pasado un semestre y la “operación especial” de Putin se ha complicado gravemente.

Ayer, el presidente ruso dio un paso que no hubiera dado a menos de que sintiera cercana la amenaza de una derrota contundente. Contra sus intenciones originales de reducir al máximo el descontento por los costos de una guerra salvaje entre la sociedad rusa, Putin anunció una movilización parcial de 300,000 reservistas, además de poner sobre aviso a la población masculina del país.

Está por verse si la decisión lo acerca a un triunfo en su injusta guerra contra un país soberano e independiente como es Ucrania. Pero lo que es un hecho es que la explosión de la guerra y el final de los eufemismos ridículos como aquello de la “operación especial” debilitarán la posición de Putin dentro de Rusia, aunque se trate de una sociedad manipulada por la propaganda cotidiana y descarada.

La declaración de Putin también debería servir para acabar de una vez por todas con el mito de la Rusia víctima, que comenzó la guerra solo en defensa propia. La realidad es otra y está clara.

 

Vladimir Putin empezó una guerra sin justificación alguna, en un acto de imperialismo de la peor calaña. Quien pretenda lo contrario está sirviendo, ahí sí, a intereses realmente oscuros. Putin ya no ha dejado lugar a dudas.

___________________

Nota del editor:

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

 
Publicidad
Publicidad