Publicidad
Inicia sesión

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Diálogo para llegar al 2042

En algún momento los empresarios perdieron la ruta. Eso se reflejó de manera muy clara en la calidad de las organizaciones de representación empresarial.
lun 07 marzo 2022 05:04 AM
Diálogo para llegar al 2042
Lo que logró el CCE, bajo el claro mando y visión de Carlos Salazar, es justamente tratar de retomar esa ruta de un empresariado más consciente, más sensible, más interesado en su país, apunta Don Porfirio Salinas.

La semana pasada se realizaron los foros Visión de Futuro: México 2042, organizados por el Consejo Coordinador Empresarial. Seis mesas de discusión sobre el futuro de nuestro país en los siguientes 20 años y, como dijeron los organizadores, sobre el papel del empresariado en ese futuro.

Una primera reflexión es que de aquí a 2042 no se solucionan los problemas tan profundos que nos aquejan en México. Sin embargo, 20 años es aproximadamente una generación, por lo que este tiempo serviría para sentar las bases de un mejor futuro de largo plazo.

Publicidad

Lo que hizo el CCE fue muy interesante, y es algo que hacía mucho tiempo no hacía el sector empresarial. Lograron reunir a muy diversos personajes y especialistas para discutir, en el marco del futuro del país, cómo el sector privado debe contribuir mucho más a la sociedad y al país.

Es el tipo de reflexiones de fondo que se le olvidaron al empresariado mexicano desde hace algunas décadas. Fue más cómodo durante los últimos sexenios seguir la corriente de los gobiernos en turno, haciendo caso omiso a la evolución de la sociedad. Esto les costó muy caro en imagen pública.

Actualmente, dependiendo de las encuestas y estudios que se vean, el empresariado en México es de los actores peor calificados por la gente; muy cerca incluso de los Diputados y Senadores, que son los peor calificados en la política.

En algún momento los empresarios perdieron la ruta. Eso se reflejó de manera muy clara en la calidad de las organizaciones de representación empresarial. Sus liderazgos se volvieron personajes de segundo o tercer nivel, buscando hueso político o beneficios personales.

Poco a poco, los grandes empresarios con visión de país se fueron alejando de sus propias organizaciones. Empresariados como el de Nuevo León, creador de instituciones a nivel local y nacional, se fueron separando, dejando a su suerte a las organizaciones.

Así, el sector empresarial se fue quedando sin ideólogos, sin brújula, salvo honrosas excepciones. Lo que logró el CCE, bajo el claro mando y visión de Carlos Salazar, es justamente tratar de retomar esa ruta de un empresariado más consciente, más sensible, más interesado en su país.

Hay quienes pueden cuestionar qué puede realmente hacer el empresariado ante un gobierno tan sui géneris como el actual, optando por confrontar y por tirar la toalla. Cuando lo necesario es exactamente lo contrario. Y eso el CCE lo tuvo claro estos tres años con Salazar.

La emisión de los Principios de Dimensión Social de las Empresas ( http://dimensionsocial.mx/ ) hace dos años por el CCE fue una muestra clara. Un esfuerzo importante por crear consciencia en la comunidad empresarial sobre la urgencia de recuperar credibilidad y confianza de la sociedad.

 

México 2042 es la culminación de estos esfuerzos, justo al cierre de gestión de Salazar. Un espacio plural y público de reflexión, tanto mediante la introspección como con voces externas generando propuestas para un mejor empresariado.

Más allá de la altísima calidad de los ponentes y moderadores, y de lo pertinente de las temáticas abordadas, durante los foros salieron reflexiones y comentarios de gran relevancia para la coyuntura que estamos viviendo como país.

Es de llamar la atención que el comentario más recurrente haya sido la urgente necesidad de recuperar la capacidad de diálogo en México. La capacidad y disposición de escucharnos unos a otros, respetando nuestras diferencias, pero buscando puntos de encuentro.

Desde la mesa económica, hasta la social, la específica del empresariado, y por supuesto en la de democracia, esta reflexión fue vertida de distintas formas, todas igual de enfáticas. Es claro que a pesar del encono presidencial, replicado por oposición y críticos, comienza a darse una consciencia de que esta ruta nos está acabando como país.

Una propuesta interesante, en línea con esta reflexión, fue la de generar condiciones de cooperación y colaboración entre actores, mediante grandes pactos. Pacto social, pacto de legalidad, y concretar acuerdos generales que nos permitan trascender el impasse actual.

También en línea con el diálogo, se tocó un tema fundamental: el diálogo intergeneracional. La necesidad de reparar los agravios entre distintos grupos etarios en choque. Unificarnos para sacar lo mejor de cada generación por el bien del país.

Algo que llamó mucho la atención fue el llamado hecho al empresariado para trabajar en la generación de una ciudadanía más activa, informada y participativa. Promover espacios de acción en este sentido, más que acciones de voluntariado asistencial para tomarse fotos y parecer responsables.

En este mismo sentido, se habló de la importancia de tener líderes empresariales mucho más empáticos y humanos, acorde a las necesidades actuales que la población claramente manifiesta. Líderes que, dispuestos a bajarse de su nube, entiendan la realidad del país y cómo actuar en este contexto.

 

Otra reflexión que deberán tomar en cuenta de manera prioritaria en la comunidad empresarial es la de profesionalizar e institucionalizar de una vez por todas al sector. Recuperar lo perdido y trabajar en lo rezagado para tener organizaciones verdaderamente representativas y modernas.

Finalmente, se coincidió de manera contundente en que es urgente dar certidumbre a nuestro ambiente de negocios, a las inversiones, a la actividad económica como factor indispensable para el desarrollo social, el bienestar y la movilidad social. Solo así saldrá adelante el país.

Es refrescante ver círculos en donde es claro que, a pesar de la calidad o carencia de en los gobernantes en turno, los actores de la sociedad deben hacer su parte, en este caso el empresariado, para generar condiciones de estabilidad y crecimiento del país. No esperar todo de los gobiernos, sino asumir nuestras responsabilidades y aportar desde nuestras trincheras.

Quienes no hayan podido ver estos foros, es muy importante que lo hagan, lo vertido en esas mesas no debe desperdiciarse. Es una invitación a ser mejores mexicanos, a pensar y trabajar por México de una vez por todas. Ojalá hagamos caso. La liga es: https://www.youtube.com/playlist?list=PLijeoMxWAd6gXnjVU5N5-PoprLSiHvoJf

__________________

Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

Publicidad
Publicidad