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De aquí saldrán los principales escándalos de la 4T

La obsesión de López Obrador por repartir dinero y el profundo desorden al hacerlo serán su talón de Aquiles.
mar 16 febrero 2021 12:02 AM
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El Coneval detectó deficiencias en programas sociales del presidente López Obrador.

Cada dos años el Coneval evalúa la política social del gobierno federal en un reporte detallado. El reporte se ha convertido en una especie de bola de cristal, una pitonisa que todos esperamos con ansias porque por 12 años ha dado pistas de cuáles terminarán siendo los principales escándalos de corrupción de cada sexenio.

Con Calderón, los reportes del Coneval dejaron constancia de lo que después se volvería uno de los escándalos más importantes de su sexenio: el financiamiento público de vivienda social que no cumplía con estándares mínimos de dignidad.

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Durante el sexenio de Felipe Calderón se destinó una cantidad enorme de recursos públicos a la construcción de vivienda social. La idea era buena, pues había una carencia de al menos 4 millones de viviendas para personas con ingresos bajos. Sin embargo, la falta de regulación adecuada hizo que las constructoras hicieran de las suyas. Utilizaron los recursos públicos para construir viviendas unifamiliares de bajísima calidad, con espacios vivibles de apenas 30 metros cuadrados, alejadas de las ciudades y en ocasiones, sin servicios públicos básicos como agua o drenaje.

El resultado fue el enriquecimiento de las empresas que recibieron los contratos y la construcción de millones de viviendas que eventualmente terminaron siendo abandonadas. Al día de hoy, muchos de estos vecindarios yacen semivacíos, se han convertido en centros de crimen, y peor aún, han llevado a la bancarrota a miles de familias que con mucha ilusión compraron una casa.

Durante el sexenio de Peña Nieto, el reporte de Coneval también hizo lo propio. Entonces, se habló sobre la poca transparencia de la Cruzada contra el Hambre, un programa social que pretendía erradicar la pobreza alimentaria, pero sobre el cual no se tenía reglas claras.

Años más tarde supimos la razón: el dinero de la Cruzada estaba siendo desviado para pagar deudas y compromisos adquiridos por Peña Nieto durante su campaña presidencial, o al menos así lo reveló la mano derecha de Rosario Robles, quien entonces era la encargada de la Cruzada y que actualmente se encuentra en prisión esperando juicio.

 

Esta semana el Coneval presentó el primer informe de lo que va del sexenio de López Obrador. Hay dos focos rojos: (a) el enfoque obsesivo en dar efectivo, y (b) el desorden que impera en los Servidores de la Nación.

Se deben levantar las señales de alarma y corregir cuanto antes ambos puntos.

Primero, el reporte enfatiza que, aunque darle efectivo a las personas es necesario, es indispensable que se creen medidas adicionales para atender a los más pobres. Se debe dar más que solo dinero. Por ejemplo, hacen falta guarderías para las madres y padres trabajadores, y también apoyar a la pequeña y mediana empresa. El Coneval propone créditos para proteger el empleo, así como subsidios parciales o totales a las cuotas obrero-patronales.

Segundo, los Servidores de la Nación no están bien capacitados y no conocen los programas a detalle. Su poca capacitación hace que éstos estén actuando de formas que incluso pudieran ser ilegales.

 

Esto es grave porque, como también se menciona en el reporte, las políticas de austeridad han dejado a los programas sociales de México sin personal operativo. Sin tener personal propio, la operación completa de la política de bienestar de México ha quedado en manos de Servidores mal capacitados y de su Censo de Bienestar.

El Coneval también critica duramente al Censo de Bienestar porque se levantó sin saber para qué se necesitaba. Por ello, hasta ahora el Censo no solo está parchado sino que está incompleto.

El desorden es tal que los apoyos no le llegan a todos los que deberían llegarle, y cuando llegan, no se tiene un calendario de entregas. La gente vive al día, esperando que les avisen cuándo ir a cobrar sus cheques a Banco Azteca, Telecomm o a supermercados.

En general, si este reporte que acaba de presentar Coneval es tan acertado como los que hemos visto por doce años, el gobierno federal debe cambiar de raíz la forma de operar su política social. Los Servidores de la Nación no están funcionando y el tipo de beneficios que se están dando son insuficientes.

Si no se cambia la forma de operar, en tan solo unos años, muy probablemente los más grandes escándalos del sexenio de López Obrador salgan de los Servidores de la Nación.

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Nota del editor:

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única de la autora.

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