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2 años: lo mismo, pero diferente

Don Porfirio Salinas escribe cómo se han vivido dos años de gobierno sin presidente ni Jefe de Estado.”Dos años sin la menor señal de los contrapesos ni oposición", señala.
lun 31 agosto 2020 06:00 AM
Andrés Manuel López Obrador, durante el evento de Accioones de Mejoramiento Urbano en Matamoros, Tamaulipas
"Por más que se trate de diferenciar, lo que queda claro es que el referente más cercano a la figura del presidente actual es justamente su némesis, Calderón", escribe Don Porfirio Salinas.

A dos años de este gobierno, una cosa queda clara: no son distintos a los anteriores. Es inevitable compararlos, aunque “caliente” a su líder, porque siguen emulando las mismas prácticas y excesos; solo han cambiado las formas de hacerlo, pero no el fondo.

Igual que en los últimos sexenios, en estos dos años no hay cambios de fondo y ni se atacan los problemas estructurales, solo hay un discurso vacío y una réplica constante de las antiguas prácticas. Dos años de llevar al país a un desastre aún mayor del que ya se tenía, que no era menor.

Dos años con la misma promesa de siempre: crecimiento económico histórico. En su momento Peña prometió 5%, y quedó en 2%. Hoy, se prometió 6%, y el primer año fue de cero. Ahora, con pandemia, ante la inacción gubernamental queda claro que cero será todo el sexenio.

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Dos años tan lejos del desarrollo estabilizador que tanto admira el presidente, o del proceso modernista de los noventa que tanto aborrece; y tan cerca de las etapas más mediocres de los 70. Por eso, ya olvidó la importancia del crecimiento mientras haya felicidad, que tampoco hay.

Dos años de alejarnos cada vez más de la posibilidad de un Estado de Derecho en México, y del respeto a la legalidad, y más cerca de la misma línea depredadora de los últimos dos sexenios. Solo que ahora, contraviniendo de manera abierta el marco legal con las acciones del gobierno.

Como sacado del manual populista, estos dos años han sido de marginar al sistema democrático en aras de la justicia social, de poner primero a los pobres. Mientras que, con sus acciones, son justo los pobres los que menos justicia social alcanzarán.

Dos años de maromas discursivas y estrategias mediáticas para justificar las actitudes corruptas y antidemocráticas del nuevo régimen.

Se acepta el uso de dinero ilegal en efectivo para el pago de campañas electorales ante un video público. Pero se minimiza diciendo que solo es uno, tratando de negar que ese uno demuestra una tendencia. La misma semana del video, circularon al menos dos audios de situaciones similares.

Se trata de desacreditar argumentando un pequeño monto de 2 millones, para no ver cuánto más no se habrá traficado en episodios desconocidos. Independientemente de la cantidad, el hecho es que acostumbran prácticas ilegales, sean de un peso o de 100 millones.

Dos años de nostalgia y comparaciones con la Reforma o la Revolución. Pareciera querer emular esas épocas hoy en un país tan distinto, con leyes, más ordenado y estable en el que no deberían tener cabida estas prácticas por quienes dijeron que venían a limpiar el país.

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Dos años de justicia cada vez más selectiva, demagogia, chovinismo, corrupción, ilegalidad, y un nepotismo rampante nunca antes visto, casi al nivel del que tanto criticó que había en el Poder Judicial el entonces candidato.

Dos años profundizando el mismo uso faccioso de las instituciones. Como ejemplo los contrastes entre los casos de Rosario Robles, Emilio Lozoya y el hijo de Bartlett, por mencionar algunos. Con una SFP en un momento igual o peor que cuando exoneró a Peña por la Casa Blanca.

En la vida democrática, dos años de seguir exactamente la misma dinámica que siguieron Calderón y Peña de destruir a los partidos políticos; y, como ellos, comenzando por dinamitar a su propio partido, al que solo usó de vehículo para llegar a la Presidencia.

Dos años de mimar a los poderes fácticos cercanos al presidente. Dádivas interminables a líderes sindicalistas obscuros como Susana Prieto; y prebendas excesivas a costa de las finanzas públicas, como lo pactado con las pensiones del SUTERM.

Por más que se trate de diferenciar, lo que queda claro es que el referente más cercano a la figura del presidente actual es justamente su némesis, Calderón. Gobernar por capricho, con soberbia y arrogancia, sin escuchar a nadie.

Como a Calderón, a este presidente le tocó una pandemia. La peor en la historia reciente. Y también, como en 2009, el manejo es de los peores a nivel mundial.

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Esta pandemia puso en evidencia la falta de liderazgo presidencial, que prefiere desafiar todo en lugar de guiar a la población. Poniendo en riesgo diario a ese pueblo que tanto dice representar y defender, pero a quien lentamente mata López Gatell, con el pleno aval del presidente.

Siendo justos, sí hay algunas diferencias. Hoy la Administración Pública Federal toma decisiones únicamente con base en rencores y resentimientos; está plagada de incapacidad, de ideas obsoletas; y completamente vacía de convicción y comprensión del servicio público.

Otra diferencia son los spots presidenciales por el segundo informe de gobierno. Nunca se habían visto spots tan vacíos de datos y acciones de gobierno, y tan llenos de frases de campaña que solo denuestan a los que pensamos diferente y mienten sobre la realidad del país.

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En síntesis, llevamos dos años sin presidente ni Jefe de Estado, solo un candidato. Y dos años sin la menor señal de los contrapesos ni oposición, quienes solo parecen aferrarse a los pocos privilegios que ellos creen que les quedan.

Dos años de seis que definitivamente pasarán a la historia, pero de manera totalmente opuesta a lo que el pseudo líder aspira.

Dos años en los que ha quedado claro que no hay transformación, ni siquiera intención de hacerla. Solo hay graves errores, abusos y excesos iguales a los del pasado que están costando demasiado al país, y de los que, parafraseando a la única senadora de altura, la historia no absolverá a la 4T.

Dos años en que, a quienes dimos el beneficio de la duda sin ser sus fanáticos, nos han dejado sin argumento posible de defensa, y con todos los argumentos para decir: son lo mismo pero menos capaces.

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

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