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#ColumnaInvitada | Escenarios del regreso a la normalidad

Contar con un plan estratégico hará la diferencia entre simplemente navegar las aguas turbulentas, o bien, sacar el mayor provecho a las oportunidades que ofrece el río revuelto.
jue 11 junio 2020 06:10 AM
A partir del primero de junio se reapertura con restricciones a restaurantes, tiendas departamentales, bancos, servicios financieros, servicios de gobierno, automotrices, entre otros
La nueva normalidad deberá ser paulatina.

La pandemia modificó nuestra vida y, por supuesto, las formas para trabajar. Las actividades están suspendidas, no así los derechos y obligaciones de empresas y trabajadores. Durante los últimos meses hemos visto cómo empresas luchan por sobrevivir haciendo labores desde casa, creando nuevas estrategias de servicio y otras, por la propia industria a la que pertenecen, luchan para no cerrar definitivamente.

No cabe duda que existen empresas que han abusado de la situación buscando beneficiarse, otras, la gran mayoría, han cumplido con sus obligaciones legales y sobre todo, morales, con su personal; creándose una nueva relación de verdadero equipo entre trabajador, sindicato y patrón.

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Corresponde ahora analizar desde un punto de vista laboral qué sucederá con el regreso a la actividad económica del país. Sin duda muchas empresas tendrán que reducir costos y personal, reestructurarse internamente, implementar incrementos de salario con porcentajes cercanos al cero por ciento, para lo cual deberá considerarse que cualquier estrategia a implementar deberá apegarse a la Ley.

Las obligaciones patronales no se suspenden en tiempos de confinamiento, el pago del reparto de utilidades correspondiente al ejercicio fiscal 2019, en caso de proceder, debió realizarse durante mayo; los pagos de salarios y prestaciones y, en su caso, los acuerdos con sindicatos y trabajadores, debieron llevarse a cabo y, por obvias razones, el entero de cuotas obrero patronales e impuestos en términos de la legislación correspondiente son obligatorios. Quienes no cumplieron muy probablemente enfrentarán conflictos legales en la nueva realidad, que deberán atenderse oportunamente.

Seguramente al regresar a la actividad ciertas empresas se verán en la necesidad de reducir su fuerza laboral o buscar nuevos esquemas que permitan la continuación de la fuente de empleo, para lo cual será necesario contar con el apoyo de sindicatos y trabajadores, a fin de lograr acuerdos para evitar, en la medida de lo posible, la afectación a un mayor número de familias que pudieran perder sus ingresos por el despido de la persona que sea su sustento.

Otra obligación importante para los patrones será mantener y cumplir todos los lineamientos de sanidad y prevención, para lo cual se deberán revisar presupuestos de inversión en beneficio, no solo del negocio, sino de toda la población.

Esta pandemia nos ha enseñado que las formas tradicionales de trabajo han sido superadas y por supuesto es un tema que deberá de legislarse. Derechos como el de desconexión, “home office”, sanidad, limpieza y video-reuniones para celebrar o terminar contratos y, quizás, en el futuro cercano, audiencias a distancia en juicios laborales serán parte nuestra nueva realidad.

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Perspectiva Empresarial: La Triple Erre

Todas las empresas, sin importar su tamaño, deben diseñar e implementar un plan estratégico; no solo para sortear el periodo de suspensión de actividades, sino también para enfrentar la nueva realidad, que ciertamente no es halagüeña. En algunos casos, contar con un plan estratégico hará la diferencia entre simplemente navegar las aguas turbulentas, o bien, sacar el mayor provecho a las oportunidades que ofrece el río revuelto. En otros casos, identificar y aplicar a tiempo acciones concretas será el diferenciador entre continuar el negocio o cerrar definitivamente. Por lo tanto, a continuación proponemos un diseño que tiene como eje lo que denominamos la “triple erre”.

(R)einvención

Si algo nos ha enseñado la pandemia, es que, paradójicamente, lo único constante es el cambio; y en ocasiones ese cambio es abrupto. También hemos aprendido que siempre habrá nuevas formas de hacer negocio. La reinvención de la empresa supone entonces, adaptarse rápidamente al trabajo remoto, prescindir de puestos no esenciales, reducir el espacio físico e invertir en tecnología, entre otras tareas.

(R)eestructura

El análisis de puestos de trabajo, nos llevará a reestructurar la planta laboral. La escasez de insumos obligará a buscar alternativas en materiales y proveedores. La caída en la demanda de productos o servicios, provocará un cambio en la oferta. Ni qué decir de los financiamientos, que desde ya están siendo reestructurados. En la nueva realidad, las empresas deberán modificar un sinnúmero de relaciones jurídicas. Esta sensible tarea podrá asignarse a personas dentro de la organización, aunque también puede ser conveniente acudir a expertos independientes.

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(R)esolución de Controversias

Las compañías deben encontrar nuevas formas de hacer negocios, pero también deberán buscar mecanismos innovadores para solucionar los conflictos que se presentarán bajo el entorno negativo. La comunidad empresarial requiere respuestas creativas propias de los tiempos que vivimos. Dichas respuestas, sin embargo, no necesariamente las encontraremos en los canales tradicionales ofrecidos por el Estado. Es así como los mecanismos alternativos para la solución de controversias se erigen como una excelente opción para dirimir conflictos.

La negociación, la mediación y el arbitraje, por mencionar algunos, constituyen mecanismos alternativos que permitirán a las partes obtener una solución definitiva a sus conflictos en tiempos de incertidumbre. En efecto, las ventajas que estos mecanismos nos ofrecen normalmente, hoy cobran mayor relevancia. Entre estas ventajas se encuentra la continuidad –los mediadores y árbitros no están sujetos a la suspensión de labores oficiales–, la flexibilidad –que permite diseñar un procedimiento a la medida–, la celeridad –que se traduce en ahorros de tiempo y dinero– y el hecho de que estos mecanismos privilegian la composición de las partes, con lo cual se salvan las relaciones comerciales.

Las claves del regreso a la industria manufacturera | #CómoReactivarMéxico

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Hugo Hernández-Ojeda es socio experto en Derecho Laboral y Seguridad Social de Hogan Lovells y Alejandro García-González es socio experto en Litigio del Despacho Hogan Lovells Monterrey.

Nota del editor: las opiniones del presente artículo sólo expresan el punto de vista de los autores.

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