La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la decisión de regresar o no al cargo de gobernador de Sinaloa corresponde exclusivamente a Rubén Rocha, y detalló que el Gobierno de Estados Unidos no envía aún las pruebas que solicitó sobre las acusaciones en contra el político morenista, señalado por presuntos vínculos con el narcotráfico.
“Es una decisión de él, de mientras siga este proceso pues mantenerse, así lo dijo él en el momento que salió de su puesto. Dijo ‘no quiero poner en duda la gobernabilidad de Sinaloa ni mucho menos’, prefiero dejar el puesto en lo que continúa esta investigación'”, explicó este martes durante su conferencia matutina