“Los ríos son vistos muchas veces como el basurero, donde la gente va y tira todo. Necesitamos hacer paz con los ríos y reconectarnos con ellos”, comentó.
Además, se detectaron 460 industrias potencialmente contaminantes prioritarias y que hasta el 22% del suelo está en riesgo de deforestación.
Bárcena dijo que por años se abandonaron los ríos, por lo que tienen un deterioro acumulado y hoy representan una deuda histórica del país.
El gobierno federal tiene proyectada una inversión para el sector ambiental de 20,000 millones de pesos durante el sexenio. Se prevén 93 proyectos –algunos ya están concluidos o en ejecución– para beneficiar a 25 millones de personas en 10 estados y en 61 municipios.
Detalló que el Gobierno de México implementa un proyecto de saneamiento del Río Atoyac que en su primera etapa incluye 63 kilómetros.
Se desazolvaron 20 kilómetros de cauces, hubo reforestación de 1,154 hectáreas, se ordenaron 371 descargas y se eliminaron 110 tiraderos de basura.
Para el Río Tula la primera etapa de saneamiento incluye desazolve de 5.2 kilómetros, la instalación de cinco estaciones de calidad del agua, la extracción de 110,000 metros cúbicos de lirio, la rehabilitación de una planta de tratamiento de aguas residuales, seis kilómetros de obras contra inundaciones, así como la eliminación de 19 tiraderos de basura.
Mientras que para la restauración del río Lerma–Santiago se prevé el desazolve de 16 kilómetros, la eliminación de 71 tiraderos, la instalación de seis plantas de tratamiento de aguas residuales, así como 26 kilómetros de colectores.