"Sin intermediarios de nadie, directo con la gente, directo con los maestros y las maestras. (...) Vámonos directo, para qué seguimos ahí solamente encerrados en una discusión que no nos está llevando a ninguna salida", comentó.
En paralelo a este anuncio, la mandataria sostuvo que las mesas con sindicatos, incluida la CNTE, no se cerrarán. Sin embargo, puso en duda la efectividad de esos canales para difundir la información entre el magisterio.
"Queremos saber si saben las maestras y los maestros de los estados todas las propuestas que hemos hecho. A lo mejor no está llegando la información", señaló.
Entre los primeros asuntos que se someterán a consulta se encuentra el futuro de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), órgano encargado de definir reglas de ingreso, promoción y movilidad laboral.
El planteamiento también retoma el debate sobre el modelo previo a la reforma educativa de Enrique Peña Nieto. Aquella reforma eliminó esquemas de decisión compartida entre gobiernos estatales y sindicatos, aunque derivó en un sistema que, según la actual administración, afectó la estabilidad laboral docente. A su vez, la USICAMM no ha logrado consenso entre el magisterio.
Sin embargo, la presidenta descartó regresar al esquema en el que las plazas y movimientos laborales quedaban en manos de autoridades estatales y dirigencias sindicales.
"Difícilmente creo yo, y además hablando con muchos maestros y maestras, que estén muy de acuerdo en que regresen las cúpulas sindicales con los gobiernos de los estados a decidir quién entra y quién no entra o cómo se mueven de un lugar a otro", sostuvo.