Laboratorios Liomont, informó que invertirá más de 4,000 mdp en los próximos cinco años para ampliar su infraestructura y capacidades tecnológicas.
El proyecto contempla la construcción de una nueva planta de sólidos orales y la expansión de su planta de inyectables para medicamentos biotecnológicos y vacunas en su campus del Estado de México.
Asimismo, la empresa desarrollará en la Ciudad de México una expansión de su planta de biofármacos y vacunas recombinantes, además de una nueva planta de síntesis y encapsulación de ARN mensajero.
Estas inversiones generarán 370 empleos directos especializados y otros 400 empleos altamente calificados.
Por su parte, Sanofi anunció un proyecto para construir en México una planta de producción de insulinas con transferencia tecnológica, capaz de fabricar insulinas basales de primera y segunda generación, así como insulina rápida. La inversión estimada supera los 2,000 mdp.
La compañía destacó que la instalación permitiría cubrir el 100% de la demanda nacional de pacientes que requieren este tratamiento e incluso abrir posibilidades de exportación. Actualmente, Sanofi opera una planta de antígenos vacunales en Ocoyoacac, Estado de México, genera cerca de 900 empleos directos y produce más de 150 millones de unidades de medicamentos y vacunas al año.
“El tratamiento de la diabetes representa uno de los mayores retos del sistema de salud pública de México”, expuso la firma, al advertir que la disponibilidad de insulina no puede depender únicamente de las importaciones.
Bayer también dio a conocer avances en su plan de inversión por 3,000 mdp para el periodo 2025-2029. La empresa informó que ya ejerció más de 1,000 millones de pesos para modernizar ocho plantas productivas y seis centros de investigación en el país.
Entre los proyectos destaca la ampliación de su planta de Lerma, Estado de México, con un avance de 71% y una inversión de 847 mdp, así como la modernización de su planta de ingredientes activos farmacéuticos en Orizaba, Veracruz.
Daniel Londero, representante de Bayer, informó además que este año la compañía invertirá 150 mdp en 10 estudios clínicos realizados en coordinación con instituciones públicas y privadas, entre ellas el Instituto Nacional de Cancerología, el Hospital Infantil de México y el Hospital General La Raza.
Durante la conferencia, funcionarios federales reconocieron que México mantiene una alta dependencia de China e India en la producción de principios activos y materias primas farmacéuticas. Sin embargo, señalaron que el país cuenta con capacidades industriales, petroquímicas y científicas para recuperar parte de esa producción.
El secretario de Salud, David Kershenobich, sostuvo que México busca consolidar una estrategia regional con Estados Unidos y Canadá para desarrollar cadenas de suministro farmacéuticas más cercanas y reducir riesgos derivados de conflictos internacionales o interrupciones logísticas.
Además destacó que la reducción de tiempos regulatorios en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha facilitado el desarrollo de investigación clínica y la atracción de inversiones farmacéuticas.
Por su parte, el subsecretario Eduardo Clark explicó que el gobierno federal utilizará las compras públicas de medicamentos como mecanismo para incentivar inversiones industriales y proyectos de coinversión con empresas farmacéuticas.
“Lo que buscamos es que la compra de medicamentos sea una palanca para hacer proyectos de coinversión entre empresas y el Estado mexicano”, afirmó.