Para Erika Quevedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), el desafío más grande es la coordinación.
Ya existen hospitales, especialistas, científicos y universidades de excelencia, afirmó. Además, en el marco del Plan México, la estrategia gubernamental para alcanzar 2,000 millones de dólares en investigación clínica, varias farmacéuticas ya anunciaron inversiones más grandes en ese rubro.
“Pero tener capacidades no es suficiente. El desafío es cómo potenciamos juntos esas capacidades con procesos más ágiles y con mayor certeza regulatoria; con infraestructura avanzada y una visión de largo plazo”, afirmó Quevedo.
Ampliar la investigación clínica nacional, aseguró, es fundamental para dar respuestas a las enfermedades más frecuentes en México; garantizar el acceso a tratamientos innovadores y a hospitales mejor equipados, que funcionen con altos estándares de calidad.
Por ello, durante la Primera Cumbre de Investigación Clínica de la AMIIF, exhortó a construir el ecosistema necesario para impulsar los estudios médicos, la competitividad y la innovación.
“Y que sirva, sobre todo, a las personas que hoy esperan alivio para su dolor y cura para sus males”, subrayó.
México, cuarto lugar de Latinoamérica en investigación
A pesar de ser el segundo mercado farmacéutico más grande de la región, México se queda atrás en investigación clínica. Ocupa el cuarto lugar en América Latina, por detrás de Brasil, Argentina y Colombia, aseguró Arturo de Lucio, director para la Transformación Institucional del IMSS.
Esto significa una baja producción de estudios médicos. Porque, del 100% de la investigación clínica global, solo 5% se realiza en Latinoamérica.