12:20 horas. Se resguarda el sitio turístico por las corporaciones de seguridad. Se estableció un sistema de comando de incidentes. En coordinación con el gabinete de seguridad nacional, se llevó a cabo el acordonamiento interno y externo de toda la zona arqueológica.
Como parte del ataque, 13 personas resultaron lesionadas, de las que siete fueron con arma de fuego.
“De los cuales seis ya están dados de alta y la nacionalidad de los lesionados son: canadiense, estadounidense, colombiana, rusa, brasileña y de Países Bajos. Únicamente tenemos corroborados dos decesos: el del agresor y de una víctima de origen canadiense femenina”, indicó.
Agresor padecía una alteración psicológica
Un día antes de perpetrar su ataque, Julio César Jasso Ramírez viajó de Guerrero a la Ciudad de México.
El atacante tenía en su poder una arma punzocortante que de marca Smith & Wesson, 52 cartuchos útiles de calibre 38 y una bolsa de plástico que portó durante la agresión.
“Entre sus pertenencias destaca una credencial del INE, un teléfono celular análogo, boletos de autobús, una mochila tipo táctica, literatura, imágenes, manuscritos presuntamente relacionados con hechos violentos que se tiene conocimiento pudieron haber sucedido en los Estados Unidos en abril de 1999”, detalló José Luis Cervantes Martínez, fiscal general de Justicia del Estado de México.
De acuerdo con el fiscal, el agresor padecía una enfermedad mental. Su perfil era psicopático.
“Hasta este momento lo que tenemos nos permite establecer que esta persona tenía una alteración de carácter psiquiátrico o psicológico, toda vez que en algunos fragmentos, que por ahí tenemo,s hacía alusiones a que recibía órdenes de ‘alguna entidad que no es de esta tierra’”, indicó.