El pasado miércoles, la presidenta anunció que enviará al Senado de la República una iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforma el Artículo 127 de la Constitución Política para establecer que las pensiones de exfuncionarios de altos mandos de confianza no podrán exceder el 50% de las remuneraciones que percibe la titular del Ejecutivo Federal, que se traduce en 70,000 pesos.
Al precisar qué exfuncionarios serán sujetos a esta reforma, la presidenta explicó que solo es para aquellos trabajadores de confianza, varios de los que trabajaron poco tiempo en el gobierno y no se justifica que reciban montos de hasta un millón de pesos.
La presidenta confirmó que uno de los exfuncionarios que recibe una pensión millonaria es, José Ángel Gurría, exsecretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), excanciller y exdirector de Nacional Financiera.
“En efecto Gurría está entre las personas, él recibe una pensión de 120,000 mensuales como exfuncionario de Nafin. Ya que salió público, lo podemos decir”, refirió.
Para la presidenta Sheinbaum es un exceso y un abuso que algunos altos exfuncionarios reciban pensiones millonarias como es el caso de Gurría.
“¿Cuánto ganaría como director de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico?”, preguntó la presidenta sobre el también exfuncionario del gobierno de Ernesto Zedillo.
Adelantó que analizará qué información puede darse a conocer sobre otros que son beneficiarios de altas pensiones y que si la reforma que enviará al Legislativo es aprobada, tendrán un tope en el monto que reciben.