Actualmente se observa una reducción de los trabajadores jóvenes que cotizan mientras se incrementa la cantidad de adultos mayores y pensionados.
Y el pago de pensiones ya absorbe el 32% del gasto programable federal, explica en una entrevista reciente.
“Si hay envejecimiento acelerado, cambian todas las reglas del juego para las instituciones de seguridad social, porque se hicieron para sociedades de mucha fecundidad, con muchos jóvenes sanos y pocos pacientes enfermos. Pero esa pirámide ya se invirtió en México, ya es una olla de presión”.
Ya estamos en la crisis, no es algo que un día nos van a contar que va a suceder.
Pedro Vázquez Colmenares, experto en seguridad social y pensiones.
Pese a esto, México no ha concretado medidas estructurales para responder al cambio demográfico, en parte, porque ocurrió más rápidamente que en otros países, señala el exdirector de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales del ISSSTE y autor del libro Pensiones en México, la próxima crisis.
En el IMSS se duplicó el número de adultos mayores derechohabientes en solo 30 años, ilustra, y en el ISSSTE ocurrió en 15 años. En comparación, los países desarrollados tardaron mucho más en esa transición. Asegura que a Italia le llevó 60 años; a Suecia, 86, y a Francia, 114 años, lo que les dio tiempo para adecuar sus políticas e instituciones.
"Ya estamos en medio del problema del envejecimiento. Todos los años las pensiones avanzan como un tsunami, absorbiendo espacios que antes tenían salud, educación, infraestructura, seguridad".