Pero si los republicanos se quedan con el Congreso el panorama tampoco es alentador, Trump se fortalecería y el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá entraría en zona de riesgo durante lo que resta de su Presidencia.
Expertos consultados por Expansión Política detallan que la proyección es que Trump termine su segundo mandato con un Legislativo dominado por los demócratas; es decir, con un Congreso dividido.
“Si es así, probablemente Donald Trump tenga poco margen de maniobra en la política interna. Por lo tanto, tendría limitaciones para presentar iniciativas nacionales. En este contexto, una opción podría ser que Trump se muestre más agresivo en la política exterior, donde tendría mayor libertad de acción”, explica Rafael Velázquez, presidente del Centro de Enseñanza y Análisis sobre la Política Exterior de México (CESPEM) y profesor de la Universidad Autónoma de Baja California.
Un Trump debilitado puede presionar contra México
El principal riesgo para México, si los demócratas se quedan con la mayoría en el Congreso o si hay un Legislativo dividido en el que un partido tenga más posiciones en la Cámara de Representantes y el otro en el Senado, es que Trump presione más a México instrumentando acciones contra lo que se califica como narcopolítica.
“Si se da ese escenario, vamos a estar ante un presidente debilitado en el interior, no en su relación con México, sino debilitado hacia el tema interior en Estados Unidos, lo que llaman un presidente lame duck. Ante esa situación de debilitamiento, tratará de recuperar algo de margen político y de aprobación a través de un resultado importante en seguridad en temas con México”, plantea José Andrés Sumano, profesor de El Colegio de México.