Guante blanco: el papel oculto del Batallón Olimpia en la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968
Su misión oficial estaba ligada a los Juegos Olímpicos, pero el 2 de octubre sus integrantes tuvieron otra tarea: identificar y detener a dirigentes del movimiento estudiantil en Tlatelolco.
El Batallón Olimpia fue una pieza clave en la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco . Sus integrantes, vestidos de civil y reconocibles por un característico guante blanco, participaron en el operativo que terminó con una balacera en la Plaza de las Tres Culturas.
Su papel no se limitó a la detención de dirigentes del movimiento estudiantil. Los integrantes del Batallón Olimpia también estuvieron armados durante los primeros disparos y participaron en el caos que se desató aquella tarde.
Algunas reconstrucciones históricas sostienen que sus acciones contribuyeron a generar la confusión y el fuego cruzado que siguieron al inicio del operativo. La función exacta del grupo y la cadena de órdenes detrás de sus acciones, sin embargo, todavía tienen puntos que son objeto de debate.
¿Por qué llevaban un guante blanco? ¿Qué misión tenía el Batallón Olimpia en Tlatelolco? ¿Y qué se sabe realmente sobre sus actividades durante aquella tarde que marcó la historia de México?
Aunque la versión oficial señalaba que había sido creado para reforzar la seguridad de las instalaciones durante los Juegos Olímpicos de México 1968, que se celebran del 12 al 27 de octubre, su participación en el operativo del 2 de octubre en Tlatelolco lo convirtió en una pieza central de la represión.
Una de sus principales características fue que sus integrantes operaban vestidos de civil. Esto les permitía mezclarse entre los estudiantes y otros asistentes a las movilizaciones sin ser identificados de inmediato como elementos de seguridad.
Para reconocerse entre ellos utilizaban un distintivo: un guante o pañuelo blanco en la mano izquierda. Esta señal adquirió especial importancia durante el operativo en la Plaza de las Tres Culturas, pues permitía identificar a los agentes vestidos de civil en medio de la multitud.
¿Cuál fue la participación del Batallón Olimpia en la matanza de Tlatelolco?
El 2 de octubre, el Batallón Olimpia fue una de las piezas centrales de la Operación Galeana, el dispositivo diseñado para cercar la Plaza de las Tres Culturas y capturar a los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga (CNH). Sus integrantes ocuparon posiciones estratégicas alrededor de la plaza mientras el Ejército avanzaba para cerrar el cerco.
La operación cambió de manera violenta alrededor de las 18:10 horas. Un helicóptero lanzó dos bengalas sobre la zona de la iglesia de Santiago Tlatelolco y, casi de inmediato, comenzaron los disparos.
La CNDH y la Gaceta UNAM señalan que integrantes del Batallón Olimpia, apostados en edificios y otros puntos alrededor de la plaza, abrieron fuego contra la multitud. Desde distintos lugares también se produjeron disparos en medio de la confusión.
El resultado fue una escena de pánico. Las personas corrieron para escapar de las ráfagas, mientras los soldados avanzaban hacia la plaza y también respondían con sus armas. La Gaceta UNAM describe disparos desde edificios, gritos, heridos y personas que intentaban esconderse entre las ruinas o en los departamentos de la unidad habitacional.
Instituciones como el INAH plantean como una posible hipótesis que integrantes del Batallón Olimpia también dispararon contra los militares que rodeaban la plaza, lo que habría provocado una respuesta armada del Ejército y un mayor fuego cruzado en medio de la multitud.
Esta reconstrucción ayudaría a explicar la versión que el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz sostuvo después de la matanza: que los soldados habían respondido a disparos de francotiradores y que los estudiantes habían iniciado la agresión.
Las fotos nos muestran a estudiantes arrestados, golpeados, muchos de ellos desnudos, sometidos por soldados, policías o miembros del Batallón Olimpia (guante blanco).
Tras las detenciones muchos de los jóvenes fueron trasladados al Campo Militar #1.
El batallón fue clave en las detenciones del 2 de octubre
Pero el papel del Batallón Olimpia no terminó en el tiroteo. Mientras la plaza se convertía en un campo de fuego, otros de sus integrantes tomaron el edificio Chihuahua, donde se encontraba la tribuna del mitin.
Ahí fueron sometidos a punta de pistola los oradores, dirigentes del CNH y otras personas que se encontraban en el tercer piso. La acción permitió descabezar físicamente al movimiento en el lugar donde estaban reunidos varios de sus principales dirigentes.
Después vino la persecución. Las fuerzas de seguridad entraron en los edificios para localizar a quienes habían escapado de la plaza y se habían refugiado en departamentos de familias que les habían dado asilo.
Los detenidos fueron golpeados y sometidos a tratos degradantes. La CNDH documenta que integrantes del CNH fueron obligados a permanecer desnudos contra la pared, con las manos en alto, antes de ser trasladados.
En el edificio Chihuahua, varios detenidos fueron sacados por las escaleras y llevados al Antiguo Convento de Santiago Tlatelolco. Otros terminaron en el Campo Militar Número 1. La operación se prolongó durante la noche, mientras la zona permanecía bajo control militar.
Su función fue clave en distintos momentos de la operación: estuvo armado en medio de la multitud, participó en la balacera y tomó el punto donde se encontraban los dirigentes estudiantiles.
La combinación de esas acciones convirtió al grupo en un elemento fundamental de la operación represiva del 2 de octubre: mientras el Ejército cerraba el cerco sobre la plaza, el Batallón Olimpia actuaba dentro de ella y contra quienes encabezaban el movimiento.
El operativo en Tlatelolco buscaba cercar la plaza y detener a los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga.(Foto: cndh.org.m)
¿Cuántas personas murieron el 2 de octubre de 1968?
La cifra exacta de muertos en Tlatelolco nunca ha sido esclarecida. El gobierno de Gustavo Díaz Ordaz reportó inicialmente alrededor de 20 fallecidos y después ubicó el saldo oficial entre 20 y 30 muertos.
Las investigaciones posteriores estiman una cifra mucho mayor. La CNDH señala que más de 300 personas fueron acribilladas en la Plaza de las Tres Culturas, mientras que la FEMOSPP consignó alrededor de 350 muertos, aunque reconoció que no era posible establecer un número exacto.
Las autoridades reportaron además 75 heridos y cerca de 2,000 detenidos. En los días posteriores, la información sobre lo ocurrido llegó a cuentagotas: los medios tuvieron acceso limitado a la zona y la versión oficial dominó el relato de la matanza.
El contexto político también dificultó conocer lo ocurrido. México vivía bajo un régimen priista que ejercía un fuerte control sobre la información pública, mientras estudiantes, periodistas y otros testigos enfrentaban la represión.
También fotografió movilizaciones como la Marcha del Silencio.
El movimiento estudiantil de 1968 comenzó tras una riña entre alumnos de la Preparatoria Isaac Ochoterena y las Vocacionales 2 y 5 del IPN, el 23 de julio. La intervención del Cuerpo de Granaderos agravó el conflicto: los agentes ingresaron a los planteles y agredieron a estudiantes y profesores.
La represión provocó nuevas movilizaciones y llevó a estudiantes de distintas instituciones a organizarse. El 2 de agosto se creó el Consejo Nacional de Huelga (CNH), que concentró las demandas del movimiento.
Dos días después, el CNH presentó un pliego petitorio de seis puntos: libertad para los presos políticos; derogación de los artículos 145 y 145 bis; desaparición del Cuerpo de Granaderos; destitución de mandos policiales; indemnización para las víctimas y sus familias; y deslindamiento de responsabilidades por la represión.
Las protestas pronto dejaron de centrarse únicamente en la violencia policial. El movimiento también cuestionó el autoritarismo y la falta de libertades democráticas del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz.
El conflicto llegó a su punto más trágico el miércoles 2 de octubre, cuando un operativo militar y de seguridad en Tlatelolco terminó en una matanza que dejó cientos de víctimas, de acuerdo con investigaciones posteriores.
Los Juegos Olímpicos de México 1968 comenzaron apenas 10 días después de la matanza de Tlatelolco.
2 de octubre no se olvida
Diez días después, el 12 de octubre de 1968, la Ciudad de México inauguró los Juegos Olímpicos, en una ceremonia encabezada por el presidente Gustavo Díaz Ordaz. El país pasó así, en cuestión de días, de la represión de Tlatelolco al inicio de uno de los acontecimientos internacionales más importantes que México había organizado hasta entonces.
Mientras el mundo miraba a México por los Juegos Olímpicos, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz intentaba contener la información sobre los muertos y detenidos de Tlatelolco. La versión oficial redujo el saldo de víctimas y durante años quedaron preguntas sin respuesta sobre lo ocurrido aquella tarde.
A casi 60 años de la matanza, el 2 de octubre sigue siendo una fecha de memoria y protesta en México. Cada año, miles de personas recuerdan a las víctimas bajo una consigna que se convirtió en símbolo de aquel episodio: “2 de octubre no se olvida”.
El fotógrafo del gobierno que documentó el movimiento estudiantil de 1968.🕵🏽♂️📸
Su trabajo era conseguir imágenes para identificar y criminalizar a los estudiantes. Hoy sus fotos son un testimonio de la represión contra las y los jóvenes.