Incluso, el país queda por debajo de Noruega, Países Bajos y Alemania, que mantuvieron una tasa de fecundidad de 1.4, dos decimales por encima de México, según cifras del Banco Mundial.
Cuando la fecundidad provoca emergencia nacional
Aunque en México la tasa de fecundidad no se ha convertido en un problema estructural o económico, países alrededor del mundo que tienen solo una décima menos en su tasa sí padecen "emergencias nacionales", debido a que las muertes superan por mucho a los nacimientos.
Tal es el caso de Japón, donde el número de nacimientos al año se sitúa por debajo de los 750,000, mientras que las muertes superan ampliamente el millón y medio. Esto genera una despoblación acelerada.
El Gobierno de Japón ha anunciado que elevar la tasa de fecundidad es "una prioridad nacional" y, en consecuencia, ha implementado subsidios mensuales por hijo, permisos de paternidad remunerados, cobertura médica del parto y de tratamientos de fertilidad como parte del seguro nacional de salud, entre otros.
En Japón, la tasa global de fecundidad es de 1.1; en México es de 1.2. Sin embargo, en el país nipón la enorme mayoría de los nacimientos ocurre dentro del matrimonio. Al aumentar la soltería o cuando las parejas retrasan la edad para casarse, la tasa de nacimientos cae automáticamente.
Menos hijos por familia en México
Debido a que la tasa de fecundidad cayó en México, el promedio de hijos e hijas nacidos con vida también bajó. Mientras que en 2020 cada mujer tenía en promedio 2.1 hijos, hasta el pasado 2025 las mujeres promediaron solo 1.9.