Godoy sostuvo que, dentro de esta mecánica, Manuel Roberto Farías Laguna habría intervenido directamente en la gestión de nombramientos y promociones de personal.
Otro de los mecanismos descritos consistía en establecer con anticipación los horarios de llegada de las embarcaciones con combustible. De esta manera, presuntamente se podían desactivar cámaras o impedir que quedara registro de determinadas maniobras durante las descargas.
Una vez en tierra, el hidrocarburo era distribuido mediante tres empresas constituidas legalmente, según la información presentada por la Fiscalía.
“Buques cargados, registros manipulados, personal aduanal cómplice, revisiones simuladas y lavado de dinero, eran el ciclo de este negocio ilegal”, planteó Godoy.
La investigación no se limitó a Tamaulipas. La red habría tenido operaciones o conexiones en Baja California, Colima, Sonora y la Ciudad de México.
El hallazgo de la bodega, una pieza clave
La localización de la bodega representa uno de los elementos que la Fiscalía incorporó a la investigación para reconstruir el funcionamiento de la organización y determinar el alcance de las presuntas complicidades.
El contenido asegurado —entre armas, objetos de lujo, expedientes y documentación clasificada— permitió a las autoridades profundizar en los vínculos de los hermanos Fernando y Manuel Farías Laguna con personal de distintas áreas relacionadas con las operaciones portuarias y aduaneras.
Godoy sostuvo que el caso no implica una responsabilidad institucional para la Marina, sino conductas atribuidas a individuos que, presuntamente, utilizaron sus posiciones y relaciones para favorecer la operación de la red.
“Una institución no se corrompe porque algunos de sus integrantes traicionen la responsabilidad y la confianza depositada en ellos”, afirmó.
La investigación comenzó a tomar forma tras el decomiso del buque y del combustible en 2024. Para la fiscal, ese operativo permitió descubrir una estructura de corrupción de gran alcance dedicada al contrabando de hidrocarburos, con mecanismos para evadir controles, introducir combustible al País y posteriormente colocarlo en el mercado.
Godoy calificó la estructura descubierta como “una de las estructuras de corrupción más sofisticadas que el país ha enfrentado, en el combate al contrabando de combustible”.