De acuerdo con la FGR, trabajos de inteligencia, investigaciones y denuncias anónimas permitieron ubicar dos instalaciones en San Luis Potosí, una en Tizayuca, Hidalgo, y otra en Cuautla, Morelos, las cuales eran utilizadas para el procesamiento ilegal de combustibles.
El primer cateo se realizó en una nave industrial del municipio de San Luis Potosí, donde las autoridades detectaron el ingreso constante de autotanques.
En el lugar aseguraron ocho tanques con capacidad aproximada de 80,000 litros cada uno, seis cilindros verticales, ocho cilindros horizontales, 894 contenedores de 1,000 litros, maquinaria industrial, un generador eléctrico, una camioneta y entre 500,000 y 600,000 litros de derivados de hidrocarburos, además de equipo de cómputo y diversa documentación.
En un segundo operativo, realizado en la comunidad de Laguna de San Vicente, también en San Luis Potosí, fue asegurado un predio donde presuntamente se procesaban hidrocarburos.