Entre las irregularidades se encuentran prácticas prohibidas expresamente en la convocatoria del concurso de admisión, como el uso de celulares durante el examen, la presencia de personas que auxiliaban a los aspirantes o el apoyo externo para la resolución de la prueba.
También se documentaron casos de suplantación de identidad, venta y filtración de las respuestas, así como ofertas para responder los exámenes completos mediante el empleo de recursos tecnológicos, explicó Eduardo Bárzana, presidente de la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026.
Estas conductas, aseguró, fueron identificadas por el modelo de supervisión con Inteligencia Artificial y verificación humana de la plataforma digital donde se aplicó el examen, operada por la empresa Territorium Life.
A raíz de las irregularidades, la mira se puso también en el trabajo de esa compañía, ante la posibilidad de que no supervisara de manera adecuada a los aspirantes o que su plataforma tuviera fallas. Sin embargo, Bárzana aseguró que la UNAM contrató a Territorium Life “por su experiencia en la aplicación de exámenes en línea en otras universidades públicas nacionales y la capacidad técnica para aplicar un elevado número de exámenes de manera simultánea”.
El experto dijo que la universidad transicionó de manera gradual del examen presencial al formato en línea. Pero las irregularidades detectadas llevaron a la UNAM a cancelar la prueba al 2% de los 158,727 aspirantes que la presentaron. También interpuso una denuncia penal en contra de quienes resulten responsables de la venta de respuestas y suplantación de identidad.