El Decálogo se articula en torno a los siguientes principios:
- Gobernanza turística sustentable.
- Conservación del patrimonio natural y cultural en contextos turísticos.
- Empleo e inclusión social en destinos turísticos.
- Turismo comunitario y desarrollo socioeconómico.
- Desarrollo turístico equilibrado.
- Planeación territorial turística responsable y protección de ecosistemas.
- Gestión eficiente del agua en el turismo.
- Transición energética y acción climática del turismo.
- Economía turística circular.
- Atracción de inversión turística sustentable.
Bárcena Ibarra sostuvo que durante años el turismo y el medio ambiente se trataron como temas separados, pero hoy se está construyendo un modelo distinto porque entendieron que "la naturaleza es la infraestructura del turismo y los ecosistemas, las personas y nuestro patrimonio biocultural son la base del turismo de hoy y del futuro”.
La funcionaria reconoció que se construyeron megaproyectos sin ordenamiento territorial, se sobreexplotaron acuíferos, se degradaron manglares, dunas y arrecifes, mientras las comunidades locales rara vez participaron de los beneficios.
"Queremos que quienes visiten México lo hagan porque somos un país que protege su naturaleza, fortalece a sus comunidades y demuestra que conservar el patrimonio natural es también la mejor inversión para el desarrollo”, aseguró.
No hay destino turístico que sobreviva a la destrucción de aquello que lo hizo atractivo.
Alicia Bárcena, titular de Semarnat.