"Acepto la responsabilidad de mis actos. No hay justificación para lo que hice", declaró ante el juez Brian Cogan, quien le impuso una sentencia a cadena perpetua.
"Acepto el castigo que voy a recibir. No hay compensación por ello. Lamento mucho el daño causado", agregó Zambada, de acuerdo con reportes del periodista Arturo Ángel, quien cubrió la audiencia en Nueva York.
En su última declaración antes de pasar el resto de su vida en un penal con servicios médicos especializados, "El Mayo" quiso contar su historia. Aseguró que creció en un ambiente violento, como ocurre en muchas partes de México.
"No es excusa para mis actos haber crecido en un entorno de violencia", explicó y agregó: "La violencia debe acabar en México. Se pierden demasiadas vidas. Se destrozan familias. Se arrastra a los jóvenes a una vida sin futuro".
La detención de Zambada desató una guerra en Sinaloa desde septiembre de 2024. Los enfrentamientos entre "Los Chapitos" y "Los Mayos" por el control del Cártel de Sinaloa y venganzas incrementó la violencia en el estado.
En la corte estadounidense, "El Mayo" también declaró: "Nadie ganará esta guerra". Asimismo envió un mensaje adicional para los jóvenes mexicanos: "A las próximas generaciones les digo que elijan un camino distinto a la violencia".
Zambada ya sabía que sería condenado a cadena perpetua porque, desde agosto de 2025, aceptó un acuerdo de culpabilidad y evitó ir a juicio en Estados Unidos. A cambio, su defensa negoció que no le impusieran la pena de muerte y que fuera encarcelado en un penal médico.