Mientras, México, señala, tiene diversa preocupaciones comerciales en el marco del T-MEC, como los incrementos arancelarios de Estados Unidos a industrias estratégicas, el uso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y barretas comerciales a nivel estatal, pues sostiene este país que estas medidas representan obstáculos para el comercio bilateral y se requiere atención para mantener el equilibrio de la relación comercial entre ambos países.
La Secretaría de Estado enfatiza que en el último año, las exportaciones de México a Estados Unidos han crecido, por lo que alcanzaron en abril pasado una tasa de crecimiento de 21% anual. Frente a ello, México se manteniendo como el principal proveedor de Estados Unidos.
“La revisión del tratado representa una oportunidad histórica para consolidar y ampliar estas ventajas competitivas. El diálogo institucional con los Estados Unidos demuestra el compromiso por preservar y perfeccionar el marco jurídico que sustenta una de las regiones económicas más dinámicas del mundo”, sostiene la dependencia.
Agrega que los próximos pasos del proceso serán “determinantes” para que México mantenga su posición estratégica en la nueva geografía comercial global y se consolide la visión compartida de una América del Norte “más competitiva, integrada y próspera”.