En lo político eso significó acotar el presidencialismo e incluso dar un impulso a la transición democrática que vivió el país, de acuerdo con especialistas que señalan que hoy México ya es otro y en parte eso se debe a la apertura comercial.
Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano parta la Competitividad (IMCO), considera que con el TLCAN original, hubo “una de las partes más revolucionarias” en términos de certidumbre, de institucionalidad, de predictibilidad en las reglas y de piso parejo para todos los jugadores, lo que tuvo implicaciones en términos de la vida democrática de México.
“Fue la primera vez que el Estado mexicano se puso una camisa de fuerza para no intervenir, por lo menos en el lado exportador de la economía. Voluntariamente renuncia a su autoridad y se compromete a unas ciertas reglas del juego, a un piso parejo y a no dar ventajas indebidas a un jugador sobre el otro. Eso no tenía precedente”, dice.
Se limita el margen del Estado para la arbitrariedad, para la discrecionalidad y, no es coincidencia que se da paralelamente con el proceso de democratización de México,
Oscar Ocampo, director de Desarrollo IMCO.
Felipe de Jesús Hernández, investigador del Observatorio Legislativo de Estudios Globales, adscrito a la Cámara de Diputados, expone que no debe perderse de vista que el TLCAN y TMEC son acuerdos comerciales, pero los países firmantes vieron la obligación de adoptar las mismas reglas y para México sí implicó cambios políticos y creación de órganos técnicos.
El especialista señala que para homologarse a los socios, México tuvo que avanzar en ese sentido y con instituciones independientes que ya existían en Estados Unidos y Canadá, aun cuando no era una obligación incluida en acuerdos.
“Era la época del boom neoliberal y muchas medidas responden a esta visión del mundo, la apertura comercial. Para México eso implicó muchos cambios institucionales que le quitaron mucho poder a esta discrecionalidad del presidencialismo mexicano, es decir, para evitar que el presidente de un día para otro cambiara ciertas cosas”, dice.
Lo que explica que cambios en la economía propiciaron apertura democrática, por ejemplo con organismos como el extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), que aunque su nacimiento en 2002 no se enmarcó en el TLCAN, expertos lo ubican dentro de la ola de cambios impulsados por la apertura comercial.