El entonces presidente, Miguel de la Madrid, se vio en medio del Estadio Azteca inaugurando el Mundial en un breve discurso que fue rodeado de abucheos desde que puso un pie en la cancha, ante el descontento social por la poca respuesta de las autoridades mexicanas para atender a las y los damnificados del sismo.
“En nombre del vigoroso pueblo mexicano que me honro en presidir, doy la más cordial bienvenida a los equipos participantes en este Campeonato Mundial de Futbol, así como a los espectadores de todos los países. México envía por su conducto a todos los pueblos de la tierra un mensaje de paz y amistad. Hoy, 31 de mayo de 1986, declaro solemnemente inaugurado el décimo tercer Campeonato Mundial de Futbol”, dijo de la Madrid.
En medio de la crisis económica de ese año, la consigna “¡No queremos goles, queremos frijoles!” fue utilizada en las movilizaciones y protestas por el Mundial, el cual llegó a México después de que Colombia desistiera de la organización del evento.
Otras protestas en los Mundiales de Futbol
En Sudáfrica en 2010, vendedores ambulantes se manifestaron frente al centro de operaciones de la FIFA en Soweto como rechazo a los desalojos y acoso policial en su contra por parte de la Policía local.
Duranta la Copa del Mundial en Brasil 2014, se gritaron consignas como “No habrá Copa” y “FIFA vete a casa” en Río de Janeiro, siendo una de las principales causas el alto gasto del gobierno brasileño -11,000 millones de dólares- en estadios e infraestructura para el Mundial frente a una baja inversión en servicios públicos.
Amnistía Internacional documentó agresiones y detenciones contra manifestantes y periodistas.
Las protestas en Rusia 2018 surgieron por la muerte de al menos 21 trabajadores durante la construcción de los estadios para albergar el Mundial, según la Asociación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera.
Hubo manifestaciones por supuesta corrupción del entonces primer ministro ruso, Dmitry Medvédev, mientras que activistas del grupo Pussy Riot irrumpieron en la cancha durante el partido final del Mundial entre Francia y Croacia, que se jugó en el estadio Lushinski de Moscú.
En Qatar 2022, jugadores de la selección de Alemania se cubrieron la boca al ser tomada la fotografía oficial del equipo, ya que la FIFA les prohibió el uso del brazalete con la bandera arcoíris y la leyenda “One love” en solidaridad con las personas LGBTQ+, pues en la ciudad el Código Penal considera como un delito las relaciones homosexuales.