De Bellas Artes a Semarnat: la presión ambientalista logró frenar a Royal Caribbean en Mahahual
El gobierno de Claudia Sheinbaum rechazó el megaproyecto “Perfect Day” de Royal Caribbean en Mahahual tras meses de presión ambiental, clausuras, litigios y protestas ciudadanas.
El megaproyecto turístico “Perfect Day”, impulsado por Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, pasó en menos de un año de ser presentado como una de las mayores apuestas de inversión turística en el Caribe mexicano a convertirse en uno de los casos más relevantes de disputa entre desarrollo turístico y defensa ambiental durante el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La historia comenzó en mayo de 2025, cuando la naviera anunció una inversión de 1,000 millones de dólares para construir un parque turístico privado orientado al mercado de cruceros en la costa sur de Quintana Roo. El complejo contemplaba toboganes gigantes, ríos artificiales, piscinas, bares y zonas exclusivas para turistas, bajo el modelo de “Perfect Day” que la empresa ya opera en otros destinos del Caribe.
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La empresa prometía que el proyecto detonaría el turismo en Mahahual, generaría alrededor de 3,000 empleos y duplicaría la llegada de visitantes a la región hacia 2027.
La empresa enfrenta algunos retrasos derivados de los procesos que requieren los trámites para iniciar con la construcción del proyecto, que iniciará operaciones a finales de 2027.(Foto: Royal Caribbean.)
Al inicio, autoridades estatales y representantes empresariales respaldaron la iniciativa, al considerar que representaba una oportunidad histórica para el desarrollo económico del sur de Quintana Roo.
Sin embargo, conforme avanzó el proyecto también crecieron las alertas de organizaciones ambientales, científicos y habitantes locales, quienes advirtieron sobre posibles daños irreversibles a manglares, arrecifes, dunas costeras y al sistema kárstico del que depende el acuífero de Mahahual.
En octubre de 2025, mientras Royal Caribbean defendía que el proyecto impulsaría infraestructura, capacitación y desarrollo económico local, en Mahahual ya se percibía una fuerte polarización social.
La empresa aseguró que invertiría en mejoras portuarias, formación profesional y espacios para comerciantes y artesanos locales. También sostuvo que el proyecto permitiría consolidar a Mahahual como un destino turístico de mayor permanencia y no solo de paso para cruceristas.
Pero habitantes y colectivos locales comenzaron a cuestionar si los beneficios económicos realmente llegarían a toda la comunidad o quedarían concentrados en operadores turísticos ligados a las navieras y al puerto.
A ello se sumaron las preocupaciones ambientales. Organizaciones civiles alertaron desde entonces sobre afectaciones a manglares y biodiversidad costera, mientras la empresa argumentaba que conservaría parte importante del predio y que el impacto ambiental sería limitado.
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Profepa clausuró las obras por actividades ilegales
El conflicto escaló en enero de 2026, cuando la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente las obras y actividades relacionadas con “Perfect Day Mahahual” por realizar trabajos sin autorización federal de impacto ambiental.
Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) durante una visita de inspección en el sitio del proyecto "Perfect Day Mahahual", donde se constataron obras y actividades realizadas sin autorización en materia de impacto ambiental.(Foto: Cortesía/ Profepa)
Durante una inspección, la autoridad detectó rellenos, compactación de caminos, demolición y desmantelamiento de infraestructura dentro de zonas con vegetación costera y presencia de manglar. La dependencia informó además que las actividades se desarrollaban sobre más de 17,000 metros cuadrados sin permisos ambientales vigentes.
Tras la clausura, aumentó la presión de organizaciones ambientalistas como Greenpeace y Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), que ya promovían recursos legales contra el desarrollo turístico.
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Greenpeace y ambientalistas intensificaron la presión
En febrero de 2026, Greenpeace México exigió formalmente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) rechazar de manera definitiva la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto.
La organización presentó un análisis técnico donde señaló omisiones sobre la posible destrucción de más de 16 hectáreas de manglar, riesgos al acuífero, presión sobre el abastecimiento de agua y afectaciones a cientos de especies protegidas.
También advirtió que Mahahual carecía de infraestructura suficiente para soportar el volumen de residuos y aguas residuales que generaría un parque con capacidad de hasta 21,000 visitantes diarios.
Una manta de Greenpeace fue desplegada en el Palacio de Bellas Artes para protestar contra Perfect Day.(GreenPace.org)
En respuesta, Royal Caribbean defendió que el proyecto cumpliría y superaría los estándares ambientales nacionales. La empresa aseguró que conservaría y restauraría más de 45 hectáreas de manglar, instalaría plantas de tratamiento de aguas residuales, infraestructura para manejo de residuos y programas de conservación de tortugas marinas.
La compañía insistió además en que el proyecto no incrementaría la capacidad actual del puerto y negó que implicara privatización de playas o desplazamiento de actividades económicas locales.
El litigio ambiental y la batalla pública
Mientras la obra se encontraban detenida, la batalla legal continuaba. En mayo de 2026, un tribunal federal desechó un amparo promovido por DMAS que había logrado suspender temporalmente el avance del proyecto. La resolución permitió a la empresa retomar trámites y continuar el proceso de autorización ambiental.
La decisión reactivó el descontento y es que los colectivos ambientalistas insisten en que el proyecto amenazaba arrecifes, manglares y playas públicas. Por su parte, sectores empresariales del sur de Quintana Roo defendían que la región necesitaba inversión y desarrollo económico bajo criterios de legalidad y sustentabilidad.
Además, Greenpeace intensificó su campaña pública para manifestarse en contra. La semana pasada, activistas desplegaron una manta frente al Palacio de Bellas Artes y convocaron a movilizaciones frente a Semarnat para exigir que el gobierno federal negara los permisos ambientales del mega proyecto.
La presión aumentó y el martes 12 de mayo, Semarnat confirmó que analizaba observaciones técnicas relacionadas con infraestructura, mitigación ambiental y posibles impactos sobre ecosistemas costeros y marinos, además de más de 14,000 opiniones ciudadanas recibidas durante la consulta pública.
El gobierno de Sheinbaum rechazó el proyecto
Finalmente, el 19 de mayo de 2026, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, anunció que el proyecto no sería aprobado por el gobierno federal.
“Me permito informarles que no se va a aprobar el proyecto de ‘Perfect Day’, de Royal Caribbean… Sabemos que la empresa está también buscando desistirse del propio proyecto, pero nosotros, como Semarnat, no lo vamos a aprobar”, declaró la funcionaria.
Un día antes, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó también que no permitiría desarrollos que pusieran en riesgo el equilibrio ecológico de la región, particularmente por la relevancia ambiental de los arrecifes y ecosistemas costeros de Mahahual.
¿Qué sigue ahora?
Aunque la titular de la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, adelantó que el proyecto “Perfect Day” no será aprobado, organizaciones ambientales y colectivos ciudadanos ahora exigen que la negativa quede formalizada por escrito y que también se revisen las autorizaciones urbanísticas y posibles responsabilidades de autoridades locales y estatales.
La organización DMAS celebró el anuncio de Semarnat, aunque advirtió que esperan una resolución “bien fundamentada y fuerte”, al considerar que existen argumentos ambientales y legales suficientes para negar el mega proyecto más allá de la presión pública.
El colectivo también pidió que se revoquen modificaciones al Programa de Desarrollo Urbano de Mahahual, las cuales —aseguran— fueron aprobadas para facilitar el desarrollo impulsado por Royal Caribbean sin un proceso adecuado de transparencia y participación ciudadana.
DMAS recordó además que desde 2025 comenzó acciones legales contra el proyecto luego de que autoridades municipales y estatales modificaran instrumentos urbanos “al gusto de Royal Caribbean”, y sostuvo que todavía existen recursos legales pendientes relacionados con el caso.
Por su parte, Greenpeace México calificó la decisión como “un triunfo de la ciudadanía” y afirmó que el rechazo al proyecto fue resultado de la presión social, las protestas públicas y las miles de opiniones ciudadanas presentadas durante la consulta pública ambiental.
La organización también pidió que Semarnat haga público el resolutivo negativo de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y advirtió que permanecerá atenta ante cualquier intento de reubicación del megaproyecto hacia otra zona de la Península de Yucatán.
En tanto, Royal Caribbean lamentó la decisión de Semarnat, aunque aseguró que respetará a las autoridades ambientales mexicanas y mantendrá el diálogo con distintos actores para explorar alternativas de inversión en la región.
“Mahahual es un lugar especial que merece cuidado y protección. Seguimos creyendo en México y nos sentimos optimistas respecto al potencial de llevar adelante nuestra inversión responsable”, señaló la empresa.
La naviera añadió que en las próximas semanas buscará sostener nuevos diálogos para avanzar “de una manera que genere prosperidad compartida mediante el desarrollo de infraestructura ambiental esencial, la creación de miles de empleos locales y programas comunitarios que apoyen a la población de México”.