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El anhelo por adelgazar impulsa el mercado negro de Ozempic

La Cofepris ha lanzado, al menos, seis advertencias sobre los riesgos a la salud de comprar Ozempic y otros medicamentos con semaglutida falsificados en internet o sitios ilegales.
dom 12 abril 2026 10:59 PM
Ozempic
La falsificación de Ozempic ha generado alertas de las autoridades sanitarias por los riesgos a la salud. (Foto: iStock, Facebook)

En Sinaloa es posible encontrar al monstruo de Gila, un reptil cuyo veneno sirvió de base a los científicos para el desarrollo de un medicamento que hoy es tendencia en las búsquedas de Google en esa entidad por quienes consideran que ayuda a perder peso.

Este fármaco es el Ozempic, estimulante del receptor GLP-1, que aumenta la sensación de saciedad. Junto con otros medicamentos similares, como el Wegovy y Saxenda, se receta para el control de la diabetes y obesidad.

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Pero cada vez más personas sanas los buscan para adelgazar sin vigilancia médica y esto abrió la puerta a un mercado negro.

Estos fármacos han sido promovidos por actrices e influencers, lo que ha elevado su popularidad. Las búsquedas en internet se extienden a todo el país, pero principalmente en estados como Ciudad de México, Nayarit, Querétaro, Sonora y Sinaloa. Esta popularidad ha alcanzado un interés tal que se ofertan versiones falsificadas que representan un peligro para la salud.

La venta ilegal ocurre sobre todo en Internet, redes sociales y otras plataformas web, según detectaron las autoridades sanitarias y los propios laboratorios que fabrican los originales.

Especialistas en salud consultados identifican dos factores para la creciente falsificación de Ozempic en México y otros países.

El primero es la alta demanda del producto para perder peso; también el precio del original, de unos 4,000 pesos en promedio. Así que quienes lo buscan sin receta médica prefieren versiones más baratas sin considerar los riesgos.

“Sí hay un cierto incremento de falsificaciones porque, cada vez que un medicamento se vende bien, empiezan las falsificaciones. En el caso de Ozempic es porque se ha puesto muy de moda, porque la gente quiere bajar de peso a como dé lugar”, señala Gilberto Castañeda, doctor en farmacología e investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

Venta en Internet

Con estos puntos coincide Hagen Weiss, experto en regulación sanitaria y fundador de la plataforma CellX, dedicada al análisis de evidencia científica en temas de longevidad y nutrición. Dice que las falsificaciones de Ozempic han aumentado en los últimos años.

En Facebook, especialmente, Instagram o TikTok, de repente sí se vende y ofrece el Ozempic barato”.
Hagen Weiss, fundador de CellX.

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Para justificar el precio bajo, los distribuidores ilegales aseguran que el producto es original y que cuesta menos porque proviene directo de fábrica.

En Expansión Política buscamos estos medicamentos en redes sociales. En Facebook encontramos una veintena de grupos donde se comparten consejos para usar Ozempic.

En farmacias formales, en cambio, tiene un costo de entre 3,100 y 4,200 pesos.

“El precio sí tiene sentido, porque hablamos del Ozempic, que cuesta aproximadamente 4,000 pesos en una farmacia. Pero si alguien se lo vende por 800 pesos en Instagram o en un gym, algo está muy mal”, advierte Weiss.

“Si lo compran en Facebook o en un sitio sin registro, la gente está jugando a la ruleta rusa con su salud”.

Ozempic falsificado en México
Ozempic falsificado detectado en México. La pluma fue reetiquetada y no corresponde al producto original y los números de lote no coinciden. (Foto: Cofepris)

Ozempic falso prende alertas

Los bajos costos de las copias traen riesgos. De los medicamentos ilegales o falsificados no hay evidencia de su seguridad, calidad, ingredientes y condiciones de traslado o almacenamiento.

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Weiss señala que en Estados Unidos ya se reportaron eventos adversos por Ozempic falso. Algunas piezas pirata contenían insulina de rápida acción, que puede desencadenar una hipoglucemia mortal. Otras estaban contaminadas con bacterias.

Varios países, incluido México, lanzaron alertas por la falsificación, comercialización ilegal y el uso indiscriminado de estos medicamentos, que contienen semaglutida o liraglutida como principios activos.

Tan solo la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) lleva tres años continuos alertando.

En ese periodo emitió, al menos, seis advertencias sanitarias, cuatro de ellas son por Ozempic, el medicamento más conocido en México de los agonistas GLP-1.

La creciente falsificación se observa en el número de advertencias por año: la mitad se emitió en los primeros tres meses de 2026.

Al inicio de la comercialización de Ozempic, autorizada en el país en 2019, no se reportaron anomalías. Fue hasta 2023 que se notificó su venta ilícita.

Aquel año, Cofepris lanzó un primer aviso de riesgo por "la comercialización ilegal en plataformas de venta por Internet, redes sociales y otras aplicaciones web".

En 2024 emitió un comunicado de riesgo a la población , donde advirtió de los daños a la salud provocados por el uso indiscriminado de fármacos con semaglutida.

La agencia regulatoria subió el nivel de alarma en 2025, con la publicación de una alerta sanitaria por la falsificación y venta ilegal de Ozempic, Wegovy y Saxenda.

De las alertas de 2026, la primera fue emitida el 9 de febrero por la comercialización indebida de tres productos con tirzepatida. Este principio activo también es un análogo de la hormona GLP-1, pero de estructura química humana y no tiene registro sanitario nacional.

Tras un análisis, se identificó que uno de los insumos, en formato de pluma, en realidad contenía semaglutida, "además de crecimiento bacteriano".

El 19 de febrero, Cofepris alertó por la falsificación de la pluma Victoza, que contiene liraglutida en solución inyectable. Las piezas, que estaban destinadas solo al sector salud público, fueron manipuladas y distribuidas fuera del circuito autorizado. En ellas no se encontró el principio activo y la solución se observó turbia.

Otra alerta se publicó el 26 de marzo, igual por la falsificación de Ozempic.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), además, advirtió en 2023 de lotes falsificados en Brasil, Reino Unido y Estados Unidos, donde también se identificaron más piezas apócrifas este 2026.

Riesgos a la salud

Casi siempre, los medicamentos falsificados se comercializaron de manera ilegal a través de plataformas de comercio electrónico, sitios web y aplicaciones de dispositivos móviles a precios más bajos.

Cofepris advierte que comprarlos ahí representa un riesgo. “Aumenta la probabilidad de adquirir insumos falsificados, adulterados, alterados, contaminados o robados. Incluso, pueden tratarse de productos introducidos al país de manera ilegal, muestras médicas, medicamentos destinados a destrucción por diversas causas, entre ellas que incumplen con los requisitos de calidad, seguridad y eficacia”.

Agrega que consumir estos medicamentos sin padecer alguna enfermedad "puede causar graves daños a la salud o incluso la muerte".

El uso indiscriminado también puede provocar “estrés excesivo” en el hígado o páncreas, lo que podría resultar en un fallo de dichos órganos.

Investigaciones recientes de la FDA, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) y Health Canadá reportaron pensamientos suicidas y conductas autolesivas en usuarios de Ozempic, que se recomienda solo bajo vigilancia médica.

Vence patente de Ozempic

En México, la patente de Ozempic venció en marzo. También terminó en otros países. Esto permitirá su fabricación genérica en unos 40 territorios.

A decir de los especialistas, esto puede tener dos impactos. Gilberto Castañeda considera que ayudará a reducir el costo del medicamento y esto puede incentivar su compra formal.

El experto de CellX avizora un posible efecto negativo: que, al ser producido por varias empresas, se extiendan las versiones pirata.

Y es que, coinciden, es difícil detener las falsificaciones o identificarlas. Con las nuevas tecnologías, los empaques falsos son más idénticos al original.

“¿Qué es lo que hacen entonces las compañías farmacéuticas? Empiezan a utilizar tecnologías muy parecidas a las que se utilizan con los billetes, por ejemplo, marcas de agua, hologramas que no se pueden copiar fácilmente”, explica el investigador del Cinvestav.

“El problema es que el cliente no los identifica a simple vista, hay que estar entrenado para poder buscar el holograma”.

Otro problema es que Cofepris no decomisa las piezas apócrifas, como sí hace la FDA.

En muchos casos, solo ordena a las farmacias o distribuidores inmovilizar las piezas en caso de que correspondan a los lotes falsificados.

“Cofepris tiene recursos limitados y un universo enorme de productos que vigilar. Pero el modelo sí necesita evolucionar”, agrega el experto de CellX.

Así que a los consumidores les recomienda dudar de la calidad del fármaco si el precio es demasiado bajo, si el lugar donde lo compran no tiene licencia sanitaria o si el producto no contiene un certificado de análisis verificable por lote.

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