Seguro Popular: ¿Qué es y por qué desapareció?
Al inicio de los 2000, el gobierno federal estableció en su Programa Nacional de Salud 2001-2006 el Seguro Popular de Salud, para atender a las familias no aseguradas mediante cuotas anticipadas subsidiadas.
De acuerdo con el acuerdo de las reglas de operación e indicadores, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del 15 de marzo de 2002, el Seguro Popular era un instrumento público y voluntario, con costo cubierto mediante un subsidio federal.
En vez de realizar pagos de cuotas de recuperación por el concepto de servicios médicos, se realizaba un pago anticipado según el nivel de ingresos de las familias.
“El Seguro Popular de Salud posibilitará que familias con capacidad limitada de pago puedan adquirir un seguro de salud que incluye el catálogo de intervenciones y los medicamentos asociados a dicho catálogo”, señala el DOF.
En ese entonces, el costo nacional era de 1,411 pesos por persona, pero la cuota era calculada mediante un estudio socioeconómico. Tras la integración en el programa, las personas beneficiarias recibirían una credencial de identificación.
Según el DOF, los servicio incluía:
Programación de exámenes preventivos
Programación de citas para consultas
Integración de expedientes clínicos
Mecanismo de referencia y contrarreferencia
Expedición y surtimiento de recetas
Además de un servicio de atención del Seguro Popular de Salud para informar, asesorar, atender las reclamaciones de los asegurados.
El programa inició en algunas entidades, y posteriormente evolucionó. Al inicio, se entregaba una póliza con una duración de tres años, pero la cobertura estaba limitada a 294 intervenciones, 633 tipos de medicamentos y 37 insumos específicos, especificados en el Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES).
En 2018, el año en que se desarticuló, reportó tener al 44.7% de la población asegurada, con atención en los Centros de Salud y Hospitales de los Servicios Estatales de Salud. Eso significaba que la brecha de personas sin cobertura pasó de 55.6 millones en el 2000, a 22.4 millones.
Sin embargo, de acuerdo con el IMSS, el Seguro Popular era una financiera que se dedicaba a transferir recursos a subsistemas estatales, que a su vez decidían cómo y en qué gastaban esos recursos, muchas veces privilegiando la contratación de servicios privados. Este mecanismo generó desigualdades en el acceso a la salud.
Estos fueron los argumentos por lo que el gobierno decidió desaparecer el Seguro Popular en 2018, pero hasta 2019 seguía contando con presupuesto de gasto público entre otros de sus programas asociados, como el Seguro Médico Siglo XXI, PROSPERA Programa de Inclusión Social y el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).
Durante esta transición, surgió el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).