Para Méndez, experta en finanzas y salud, será necesario acumular evidencia para observar los impactos en caso de que se concrete el incremento de los costos de los seguros.
Detalló que se deberá analizar la inflación en este sector y si este cambio lleva a que menos personas paguen por o mantengan su póliza.
“Todavía tendremos que ver qué ocurre. Sin embargo, si efectivamente se aumentan los costos de estos seguros, va a haber una parte de mercado actual que probablemente salga”, indicó.
Por su parte, Javier Sepúlveda, de la organización civil Vertebra, pidió que estas contrataciones se regulen con transparencia.
"Lo que estamos tratando es ayudar a la ciudadanía a que se frenen los abusos que cometen algunas compañías aseguradoras y algunos hospitales privados", declaró en una conferencia de prensa.
Atención pública y privada
Las personas que pudieran perder su seguro privado, se enfrentarían a las fallas del sistema público, donde, a veces se enfrentan carencias y desabasto de insumos, y los familiares de los pacientes deben comprarlos por su cuenta.
También, a tiempos de espera por lo general largos, dependiendo de la saturación de las instituciones de salud públicas.
“Estas personas, incluso con seguridad social, se enfrentarían a estar en la típica lista de espera y a esperar que haya recursos para atención como para tratamientos”, explicó Méndez.
Ante la espera de ver qué sucede con este cambio, la AMIS afirmó que “aún es prematuro anticipar o determinar cualquier efecto en las primas de seguros” y reiteró que las pólizas, coberturas y condiciones varían entre compañías ramos y perfiles, por lo que recomendó a los asegurados consultar su caso de manera individual.
“Por lo que no resulta adecuado realizar estimaciones generalizadas”, explicó en un posicionamiento.