Los escenarios del futuro ya son datos
Los científicos explicaron que muchos de los escenarios que hace dos décadas se planteaban como proyecciones hoy ya se observan en los registros climáticos.
“Lo que veíamos hace 20 años que iba a pasar se está transformando en datos. En muchos casos, incluso se ve peor de lo que esperábamos”, dijo Estrada.
Investigaciones recientes señalan además que 55% del territorio nacional enfrenta ya algún grado de escasez de agua, mientras que cerca de 15% se encuentra en situación crítica, sin disponibilidad suficiente de agua superficial o subterránea.
También se observan reducciones en rendimientos agrícolas, aumento en la mortalidad asociada a olas de calor y mayor frecuencia de eventos extremos.
Al respecto, el oceanógrafo Jorge Zavala Hidalgo señaló que el incremento de temperatura es solo una de varias señales de un sistema climático que cambia rápidamente.
“No sólo vemos una tendencia creciente en la temperatura; también hay aceleración en variables como el contenido de calor oceánico, el aumento del nivel del mar o la intensidad de eventos extremos”, explicó.
Estas transformaciones, dijo, se reflejan en fenómenos como inundaciones más intensas o periodos de sequía más prolongados.
Ante este panorama, los especialistas advirtieron que el cambio climático ya no puede abordarse únicamente como un problema de reducción de emisiones.
La investigadora Amparo Martínez Arroyo planteó así la necesidad de modificar el enfoque de la política climática.
“Durante años la política se centró en emisiones netas cero. Eso es indispensable, pero no basta”, señaló. “Los estudios muestran que reducir emisiones no evita automáticamente los daños que ya están en curso”.
Por ello, el grupo de investigadores propone adoptar un enfoque de “daños netos cero”, cuyo objetivo central sea minimizar los impactos del cambio climático sobre las personas, los ecosistemas y la economía.
“El principal reto climático de México hoy no es solo reducir emisiones, sino evitar los daños”, afirmó Martínez.
Las estimaciones económicas también ilustraron la magnitud de este desafío. Según cálculos presentados por los investigadores, las pérdidas acumuladas por cambio climático durante el actual sexenio pueden equivaler a cerca de 25% del PIB mexicano de 2024, si se consideran impactos en agricultura, agua, salud y otros sectores.
Mientras que, hacia mediados de siglo, las pérdidas potenciales puden superar el equivalente a todo el producto interno bruto actual del país.
Frente a este escenario, los especialistas subrayaron que el tiempo disponible para actuar se reduce rápidamente. “Cada décima adicional de temperatura agrava los impactos”, advirtió el climatólogo Carlos Gay García. “El cambio climático actúa de dos maneras: como un martillazo con eventos extremos y como un veneno que se acumula poco a poco”, agregó.
Los investigadores coincidieron así en que la adaptación climática debe convertirse en una prioridad nacional en los próximos años, al tiempo que se mantienen esfuerzos de mitigación y cooperación internacional para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero.