En 2016, Valeria Macías conoció a David, uno de los estudiantes en la Universidad donde ella impartía clases, y tras darse de baja después de dos semanas, inició el acoso, primero con mensajes, hasta llegar a 300 al día. Después, aumentó hasta seguirla a los lugares en los que ella acudía y llamadas amenazantes.
¿Qué diferencias hay entre acecho y acoso?
La académica de la Facultad de Derecho (FD), Gabriela Rodríguez Rojas, explicó para Gaceta UNAM que el acecho consiste en realizar, de manera reiterada, por cualquier medio y sin consentimiento, actos de vigilancia, seguimiento, acercamiento o contacto no deseado, así como acciones de intimidación o intromisión que afectan a la persona, causando un daño en su esfera psíquica o en el desarrollo cotidiano de las actividades.
Para Ana Celia Chapa Romero, académica e investigadora en la Facultad de Psicología (FP) e integrante del sector académico de la Comisión Interna para la Igualdad de Género de la UNAM (CInIG), explicó que a diferencia del acoso sexual, que tiene una connotación sexual explícita, el acecho se define principalmente por la insistencia obsesiva y su carácter coercitivo.
“Precisó que el acecho se puede presentar a través de diversos medios como las redes sociales, llamadas telefónicas y mensajes de texto; incluso, quien comete esta violencia persigue a la víctima a los lugares que frecuenta. En otros casos, les colocan un dispositivo GPS para conocer sus desplazamientos en tiempo real, porque hay una necesidad de control”, de acuerdo con el texto “ Acecho, una agresión invisibilizada que vigila, persigue y permanece ”.