Mientras, el morenista continúa en su cargo como legislador y ha negado las acusaciones en su contra al afirma que se trata de una “guerra sucia” en su contra.
También está el caso de Adán Augusto López, quien era coordinador de los senadores. Él ha sido señalado de proteger al grupo criminal “La Barredora”, el cual estaba dedicado al narcotráfico y al huachicol en el estado de Tabasco.
Este grupo, que es célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), estuvo presuntamente encabezada por Hernán Bermúdez Requena, quien fue secretario de Seguridad durante el gobierno de Adán Augusto López, en dicha entdiad.
El senador morenista ha negado vínculo con dicho grupo criminal y ha asegurado que nunca sospechó de los nexos Bermúdez Requena con La Barredora.
“Si hubiese yo sospechado de él, pues inmediatamente lo hubiésemos separado del encargo”, declaró en julio de 2025.
Mientras, la presidente Claudia Sheinbaum ha asegurado que no existen investigaciones contra el senador desde la Fiscalía General de la República (FGR) o en la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
También está el senador Carlos Lomelí, quien ha sido señalado de posibles delitos de cohecho, conflicto de interés, enriquecimiento oculto y tráfico de influencias.
Según una publicación de Latinus, el morenista vendió precursores químicos al Cártel de Sinaloa y entregó bienes al gobierno de Estados Unidos por 2.7 millones de dólares para librarse de los cargos.