La Fiscalía General de la República (FGR) aprehendió ayer también a Felipe de Jesús Díaz Gómez, operador ferroviario, por su presunta responsabilidad en el descarrilamiento.
Elementos de la Policía Federal Ministerial ejecutaron la orden de captura contra Díaz Gómez en Palenque, Chiapas. A Díaz Gómez también se le acusa por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas.
De acuerdo con la FGR, Felipe de Jesús, conductor del tren, y Emilio Erasmo Canteros Méndez, maquinista del tren, no contaban con las licencias federales ferroviarias vigentes cuando ocurrió el descarrilamiento. Canteros es quien no ha sido detenido.
"Siniestro que fue provocado por el actuar de Emilio Erasmo Canteros Méndez como maquinista, Felipe de Jesús Díaz Gómez como conductor y Ricardo Mendoza Cerón, a bordo de la locomotora FIT3027, ello en razón de que Emilio Erasmo Canteros Méndez, excedió el límite de velocidad permitido de 50 kilómetros por hora", dice la orden de aprehensión.
"Respecto de Felipe de Jesús Díaz Gómez y Ricardo Mendoza Cerón, no accionaron la válvula de freno de emergencia para detener el tren, debido al exceso de velocidad con el que Emilio Erasmo lo condució (sic), además de que el maquinista y conductor no contaban con licencia federal ferroviaria vigente, que los facultan para ejercer las funciones 'propias de su cargo'", añade.
Exceso de velocidad
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, informó que en el momento en que ocurrió el descarrilamiento del Tren Interoceánico, la locomotora viajaba a exceso de velocidad. En el punto que ocurrió el accidente se tenía autorizada una velocidad de 50 kilómetros por hora, pero viajaba a 65 kilómetros por hora.
Al presentar un dictamen de lo ocurrido el pasado 28 de diciembre con el Tren Interoceánico, la fiscal explicó que el tren llegó a velocidades de 111 kilómetros por hora en zonas rectas cuando la máxima era de 70 kilómetros por hora.
En su primer mensaje como fiscal general de la República, Ernestina Godoy presentó las primeras conclusiones del accidente del Tren Interoceánico, en el que murieron 14 personas.
Apuntó que no se encontraron daños en los componentes de la superestructura y subestructura ferroviaria, además no ese encontraron elementos de falla en la operación del tren.
“No se encontraron elementos con fallas que pudieran poner en riesgo la operación del tren según lo establecido en la normatividad correspondiente. Esto significa que el funcionamiento del tren era el adecuado, lo que abarca sus componentes, la operación de la máquina y su estado físico”, afirmó.
Además, confirmó que los frenos del tren servían, pues se identificó que en algunos momentos frenó totalmente.