Ante la falta de respuesta de Conacyt, los estudiantes realizaron días después una clausura simbólica de la oficina de Romero Tellaeche. También constituyeron la Asamblea Académica Permanente del CIDE y demandaron al próximo director cesar el hostigamiento laboral.
Incluso presentaron un amparo para suspender el proceso de elección de la directiva del CIDE.
Pese a todo, el Conacyt no atendió las demandas y nombró a Romero Tellaeche director permanente el 29 de noviembre de 2021.
En rechazo a su ratificación, los estudiantes tomaron las instalaciones del CIDE, lo que retrasó que Romero Tellaeche asumiera el cargo. Los alumnos acusaron falta de transparencia y de participación de los alumnos en el proceso de designación.
La administración de Romero Tellaeche
Durante los cuatro años dos meses como director permanente, la administración de Romero Tellaeche continuó marcada por los señalamientos de despido injustificado de personal y retrasos en el pago a los docentes. Así como acoso laboral y una "purga" de los perfiles críticos al Gobierno.
El estudiantado realizó más protestas durante diciembre, convocó a diálogos con las autoridades de Conacyt y marcharon al Senador para solicitar apoyo. Otras universidades, como la UNAM, el ITAM y la Ibero, apoyaron a los alumnos del CIDE.
El 15 de enero de 2022, ante un repunte de los casos de covid, los estudiantes aceptaron liberar las instalaciones, pero continuaron con sus exigencias contra Romero Tellaeche y una nueva reforma que buscaba cambiar los estatutos del CIDE.
Organizaron una consulta de revocación de mandato, marcharon a Palacio Nacional. Denunciaron la suspensión de algunas licenciaturas y maestrías y los recortes presupuestales.
En noviembre de 2025, un grupo de investigadoras acusaron que Romero Tellaeche ejerció violencia de género en la institución y, en una carta enviada a la Secretaría de Ciencia, aseguraron que el Órgano Interno de Control del CIDE había recibido varias denuncias formales también por acoso laboral.