¿Qué es la tos ferina?
La tos ferina, es una infección respiratoria aguda altamente contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis.
Esta enfermedad se adquiere cuando se tiene contacto con secreciones de las vías respiratorias de una persona infectada; aproximadamente entre una y dos semanas después se presentan síntomas de un resfriado común como secreción nasal, fiebre y tos ocasional que poco a poco se vuelve más severa.
Esta tos es muy fuerte, genera dificultad para respirar después de un ataque de tos con un silbido característico. Estos ataques de tos ocurren con mayor frecuencia durante la noche y dificultan actividades como comer o beber y pueden durar hasta 10 semanas.
¿Cuáles son los síntomas de la tosferina?
- Goteo o congestión nasal.
- Estornudos.
- Tos ligera.
Síntomas de alarma:
- Pausa en la respiración en los bebés (apnea).
- Después de 1 o 2 semanas, empieza la tos severa.
- Los niños y los bebés pueden tener una tos muy fuerte e incontrolable.
- Fiebre.
- Dificultad para respirar.
Tratamiento:
El tratamiento de esta afección consiste en la administración de antibióticos y en muchas ocasiones es necesaria la administración de líquidos por vía intravenosa cuando los ataques de tos son severos.
Los bebés son los que tienen un mayor riesgo de muerte y complicaciones debido a que la respiración puede detenerse temporalmente durante los ataques de tos.
En nuestro país es posible prevenir esta enfermedad mediante la vacunación; la vacuna pentavalente acelular protege contra difteria, tétanos, tos ferina, poliomelitis e influenza tipo B. Se administran 4 dosis a los 2, 4, 6 y 18 meses. La vacuna DPT se aplica como refuerzo a los 4 años protegiendo contra difteria, tétanos y tos ferina.