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El COVID-19 pone en riesgo a 1 de cada 4 escuelas privadas

La Asociación Nacional de Escuelas Particulares estima que el 40% de los estudiantes dejará institutos privados, mientras la SEP se dice preparada para recibirlos.
lun 10 agosto 2020 05:50 AM
Clases en casa
La pandemia de COVID-19 provocará migración de escuelas privadas a públicas y el cierre de algunos planteles.

La falta de recursos para mantener los centros educativos y a los docentes, así como la crisis de algunas familias, por falta de empleos o disminuciones en sus salarios, ponen en una situación crítica y de incertidumbre a las escuelas privadas en el país, derivado de la crisis sanitaria y económica por la pandemia de COVID-19.

Alrededor del 20-25% de los planteles privados tienen crisis económicas, lo que les impide continuar abiertos. Aunado a esto, se estima que alrededor del 40% de estudiantes abandone estas escuelas, y decenas de docentes, pierdan su empleo.

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Y en este contexto, más de 2 millones de estudiantes de escuelas privadas podrían migrar al sistema público el próximo ciclo escolar a causa de la pandemia de COVID-19, de acuerdo con estimaciones de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares y la Asociación Nacional para el Fomento Educativo (ANFE-ANEP).

Según el organismo, son alrededor de 12,000 escuelas privadas que están luchando por mantenerse a flote con grandes problemas económicos.

“Las escuelas particular de todos los niveles en toda la república mexicana entraron en una crisis tremenda, precisamente por el tema de la pandemia y sobre todo por las indecisiones del gobierno ”, dice Alfredo Villar Jiménez, presidente de la ANFE-ANEP.

Villar Jiménez explica que padres de familia han perdido sus trabajos y no pueden pagar la escuela, lo que pone en conflicto a los planteles pues se quedan sin opciones para pagar a sus empleados. Por ello, algunos centros decidieron cerrar completamente y otros nada más este ciclo escolar para reanudar hasta el próximo.

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“Es un efecto cascada”, comenta Francisco Alejandro Enríquez Torres, especialista de educación de la Universidad La Salle, quien prevé que el sistema educativo va a excluir a quienes no tengan condiciones para seguir en él tanto del público como del privado.

Detalla el caso de las escuelas privadas, quienes estén en las más caras buscarán pasar a sus hijos a las que tienen costos más accesibles, y las que estén en las medianamente caras, pasarán a las más económicas, mientras que habrá quienes busquen opciones que no implique pagos de colegiaturas, es decir, irán al sistema público, donde también se prevé que haya una importante abandono escolar.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que 1.4 millones de estudiantes abandonarán la escuela.

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Irma Villalpando, directora de un colegio particular en el Estado de México, escribió en un artículo en Nexos que las erogaciones de los padres de familia dependen de la zona en que se encuentren. Por ejemplo, en una escuela primaria la alcaldía Gustavo A. Madero puede tener un costo total por ciclo escolar de 16,670 anuales, mientras que otra situada en Cuajimalpa llega a los 247, 000.

“La distancia es enorme. Estas diferencias estarán relacionada a la (in)capacidad que tendrán unas y otras para sobrevivir a la crisis económica que atraviesa el país”, publicó.

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Cómo enfrentar la crisis

Para los docentes, no ha sido fácil. Laura, quien es maestra de inglés en preescolar de una escuela particular en la Ciudad de México, cuenta que varios de los padres se fueron sin pagar desde marzo pasado, cuando empezó la suspensión presencial de clases. Y ahora, están con la duda de cuántos estudiantes se inscribirán y si podrán sostenerse.

“Aún no sabemos si habrá niños. Existe la posibilidad de que no regresen a la escuela. Nosotros nos estamos preparando para iniciar, pero es muy incierto el regreso”, señala.

Algunos de los padres de familia deciden inscribir a sus hijos en escuelas privadas debido a que consideran que se les da mayor atención, calidad en la educación y algunos plus, como clases de inglés, que se traducen en beneficios en su futuro. En el ciclo escolar 2018-2019, la proporción en las escuelas públicas fue de 19.3 estudiantes por cada docente, mientras que en las escuelas privadas fue de 10.9, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Instituciones con mayor infraestructura y con plataformas tecnológicas más avanzadas han visto esta situación como una oportunidad, pues aunque sí han sufrido bajas en la matrícula educativa, también han recibido estudiantes de otras escuelas e incluso otros estados porque cuentan con desarrollos tecnológicos para continuar el "homeschool" sin contratiempos.

“Lo estamos viendo como una oportunidad (...) los papás que ya vieron que ya hay fecha para inicio escolar, aunque van a estar en casa, lo que quieren es que no se pierda el ciclo escolar y están buscando metodologías que tienen plataformas y les den la tranquilidad”, dice Luz María, empleada de una cadena de escuelas privadas bilingüe y que usa el sistema UNOi, que mezcla actividades digitales, y tiene un nuevo desarrollo pedagógico donde los niños encuentran la información.

En cambio, escuelas más pequeñas o con un solo plantel han tenido que cerrar porque con la matrícula que mantuvieron y que esperan tener, ya no les alcanza, pues éstas deben seguir pagando todo, sueldos, prestaciones, impuestos, servicios y lo que se sumará en este contextos, como dictámenes de seguridad y salud.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) planteó que el pago de colegiaturas debe ser conciliado entre autoridades educativas y padres de familias, mientras el presidente Andrés Manuel plan para apoyar a estos planteles y evitar sus cierres, pues esto significaría mayor presión para el sistema público.

Por su parte, el subsecretario de Educación Básica, Marco Bucio Mújica, aseguró que “nadie se va a quedar afuera” y están listos para la migración. “Tenemos 200,000 escuelas básicas y un millón 200,000 docentes preparados para recibir a niños y jóvenes que pasen de educación privada a pública”, afirmó en conferencia de prensa.

El representante de las escuelas privadas, celebra la instrucción del presidente, aunque señala que aún no se llega a ese diálogo no solo con el Ejecutivo sino también con las secretarías en los estados y con los diferentes sectores involucrados para solucionar los problemas de estas escuelas.

El presidente de la ANFE-ANEP espera que se les puedan dar créditos de instituciones financieras y desde el gobierno para poder sortear la situación, y que den las facilidades para que los estudiantes puedan regresar a los planteles lo antes posible y se mitigue la afectación que puedan tener estas generaciones.

Con todo el contexto, aún es difícil predecir cuántas de las 48,713 escuelas privadas, de los 5.3 millones de alumnos que asisten a ellas, y de los 485,188 profesores que laboran en estos planteles, sobrevivirán a esta crisis de COVID-19 que alcanzó a los centros de educación particulares.

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