"Esperemos que no llegue tan fuerte", dijo a la AFP Marta Maldonado, una mesera de 62 años en un restaurante frente al mar y sin ningún tipo de protección. "Mañana seguro le ponen palos"... puede ser muy tarde, advirtieron las autoridades.
Este pequeño puerto de pescadores de casi 6,000 habitantes se encuentra en el camino de Polo, que avanza como huracán categoría 3 de 5 en la escala Saffir Simpson.
Y con esa potencia debe tocar tierra hacia el mediodía, aunque los fuertes vientos comenzarán en la mañana.
Los pronósticos descartaron en principio que Polo tocara tierra, pero cambió su trayectoria rumbo al estado de Baja California Sur, donde queda Puerto San Carlos.
Luego continuará su paso frente a las costas mexicanas hasta el martes 29 de septiembre.
La temporada de ciclones en México se perfila muy intensa, particularmente en el Pacífico, debido al fenómeno de El Niño. Durante este evento las aguas de esa región se calientan significativamente, lo que favorece la formación de huracanes.
En Puerto San Carlos recuerdan daños devastadores
Puerto San Carlos -que vive también del turismo, entre avistamiento de ballenas y paseos para pescar- fue devastado en 2009 por un poderoso huracán, que arrasó con 75% de las viviendas, muchas de madera.
El jefe del servicio de meteorología de México, Fabián Vázquez, espera "algo muy severo" con Polo.
"Con categoría 3, pueden ser daños devastadores", explicó a la AFP por teléfono. Árboles caídos, casas de madera o con techo de lámina destruidas, cortes de carreteras y fallas en el suministro eléctrico aparecen en una lista de posibles efectos.
También pronostica inundaciones por mar de fondo o por las fuertes lluvias que se esperan.
"Es muy importante que la población se mantenga muy alejada de la costa y que evite de cualquier manera ir a zonas donde pudiera estar en riesgo o ser vulnerables, independientemente de la intensidad con la que vaya a llegar", agregó.