La entidad condenó en un comunicado el homicidio y pidió que "sea investigado de manera exhaustiva".
Según versiones de la prensa mexicana, Castro fue asesinado por hombres armados cuando estaba en un restaurante de la localidad de Poza Rica.
México es considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, con más de 150 comunicadores asesinados desde 1994, según la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Muchos periodistas víctimas de ataques en México trabajaban en zonas asoladas por el crimen organizado y publicaban sus contenidos en medios pequeños o redes sociales, generalmente en empleos precarios.
Veracruz, con costas en el Golfo de México, se ha visto asolado durante años por la violencia ligada a distintos grupos del crimen organizado, que se disputan lucrativas rutas del narcotráfico.