La propuesta de cambios, sin embargo, no fue presentada y la diputada Lilia Aguilar, del Partido del Trabajo (PT), aseguró que se hará vía una reserva en el pleno, una vez que se apruebe este miércoles en lo general.
Inconformes con la decisión de no proceder a discutir reservas como esa y dejar en la incertidumbre a los afectados, los diputados del Acción Nacional (PAN) y del Revolucionario Institucional (PRI) abandonaron la sesión de la comisión.
La reforma consiste en establecer en el artículo 127 de la Constitución un tope para las pensiones que reciben trabajadores jubilados, y que no podrá superar la mitad del salario que percibe la persona titular del Ejecutivo federal.
Hoy en día la presidenta tiene percepciones mensuales por 134 mil pesos por lo que el límite fijado equivaldría a aproximadamente 67 mil pesos al mes.
El tope no afectará los recursos que ya se entregaron pero sí a los pagos subsecuentes una vez que la reforma entre en vigor.
En sesión de la Comisión el diputado Arturo Olivares, de Morena y exsecretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) admitió las afectaciones mno sólo a los jubilados sino a la plantilla en operaciones, quienes ven cancelada su aspiración a una pensión acorde con lo trabajado.
Advirtió que actualmente hay más de seis mil médicas y médicos en activo en subdirecciones de unidades de medicina familiar que se verán afectados.
Sostuvo que en un futuro cuando se quieran jubilar se les recortarán sus ingresos, por lo que “ante a falta de incentivos se corre un riesgo de una renuncia masiva a los puestos de confianza que afecte la operatividad del IMSS” por lo que pidió a sus compañeros de bancada analizar estos casos.
Dijo que hoy hay “más de 12 mil jubilados cuyo monto oscila entre 70 y 100 mil pesos que verán una afectación parcial a su pensión”.