Una estampa de la problemática de la opacidad legislativa está en la capital del país. Aunque el estudio del Inegi cita al Congreso del Estado de México como el más costoso, en la realidad este indicador corresponde al de la Ciudad de México -con un gasto de 1,766 millones de pesos. Sin embargo, este no entregó a tiempo la información correspondiente a sus gastos.
No solamente no sabemos los dineros que recibe, sino que tampoco sabemos hacia dentro cómo se cómo se reparten. Entonces tenemos esa esa doble ceguera en términos de entender cómo funciona los gastos internos de los congresos locales".
Sergio Bárcena, director de Buró Parlamentario
Otro aspecto que critica Báez es sobre la soberanía de los estados para hacerse cargo de sus asuntos internos.
“La reforma va a afectar al Pacto Federal y por eso hay que esperar la reacción de los congresos locales”, apunta.
Los menos y más productivos
El Censo legislativo del INEGI también arroja otros datos sobre la configuración de los Congresos. Al momento del levantamiento había 1,002 legisladores en el país (son contar los de la CDMX, además de 3,412 personas de apoyo, entre personal de base que sirve a las legislaturas y de confianza.
Con 23 congresos locales bajo su control, Morena concentra el grueso de esa nómina, con 606 empleados, seguido del PAN, con 285 y el PRI, con 225.
En cuanto a la productividad, si se consideran iniciativas presentadas e iniciativas dictaminadas, las bancadas del PAN aparecen con más iniciativas presentadas, con el el 25% en todos los congresos. Le siguen el PRI, con 21.4% y en último lugar está el PT con 1.4%.
En cuanto a entidades, el congreso de Morelos tuvo cero iniciativas dictaminadas de 463 propuestas. A éste, siguió Nuevo León con 0.4% de las 2,237 iniciativas presentadas y Puebla con 7.6% de 1,804 iniciativas registradas.
Sergio Bárcena, también coautor de “El corazón de las Legislaturas causas y consecuencias de la profesionalización en los congresos locales de México”, considera que la reforma presidencial podría ir en contra de que los diputados legislen mejor.
“Hay dos cosas que hacen que un congreso sea profesional: uno, que tenga recursos humanos y materiales suficientes”, dice.
Explica que cuando hay equipos de asesoría sólidos, con asesores de carrera y que cuentan con la suficiente formación no solo hay una mayor profesionalización, también hay leyes más acordes con las necesidades ciudadanas, técnicamente bien fundamentadas y con una mayor capacidad de supervisar el desempeño del Ejecutivo.
Es por ello que Bárcena considera que una buena reforma que sí busque mejorar los Congresos locales contemplaría temas de transparencia, infraestructura, así como un servicio profesional de asesoría técnica.
Para Báez otro desafío está en la fiscalización a la que se destina el 26% del gasto contra 74% que corresponde a servicios personales. Una interrogante sobre esta área es saber si las auditorías son realmente independientes.
“Lo interesante es hacer una evaluación y ver si (los Congresos locales) sirven o no como contrapesos al poder”, cuestiona.