Según la propuesta, los ahorros en el INE serían posibles al reducir salarios de las consejerías y de la eliminación de la permanencia de las 300 Juntas Distritales, que son los organismos encargados de organizar y supervisar el desarrollo de elecciones en el territorio.
Con el cambio que se propone, su naturaleza sería temporal, con lo que su operación se limitaría a periodos de elecciones, lo que pone en riesgo al personal especializado que pertenece al Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN).
La consejera del INE, Dania Ravel, señala que abre la puerta a que se contrate personal que no tiene la profesionalización que tienen quienes están en los órganos desconcentrados, sino se pueda filtrar alguien que tenga un interés partidista, lo que pone en riesgo la imparcialidad con que tiene que actuar el INE.
“Se tendría que contratar personal eventual para poder hacer frente a los retos que implica la organización de un proceso electoral", comenta.
Con ella coincide el consejero José Martín Faz, quien señaló que es en los salarios en donde está el mayor gasto en esas instancias, pues se trata de personal especializado, cuya formación profesional puede tomar años.
“Si se nos quita personal especializado y se nos quita infraestructura, pues por supuesto que nuestra capacidad de cumplir con nuestras atribuciones se complejiza y en algunos momentos se puede incluso hasta volver inviable”, señaló Faz.
A través de las Juntas Distritales, el INE también realiza otras tareas, que con los cambios enfrentarían complicaciones, entre ellas están la credencialización de ciudadanos –que actualmente tiene una cobertura de 98, 99%–, la fiscalización de los partidos y candidatos in situ durante todos los días del año y el monitoreo territorial de la propaganda política.