Melgar defendió la vigencia del actual sistema electoral al destacar que ha permitido la alternancia política.
“Las reglas electorales que hoy tenemos son buenas. Con esas reglas ganó Morena en el 18 y con esas ganó en el 24, y ganó bien en ambos casos. ¿Por qué, si las reglas son buenas, ir contra ellas?”, cuestionó.
En ese sentido, enfatizó, “lo de los plurinominales definitivamente el Verde no va a apoyar eso, porque eso va en contra de nosotros”.
El legislador dejó claro que la alianza política del Verde no implica una renuncia a sus principios.
“Somos respetuosos, pero por ningún motivo nos vamos a ver avasallados en tomar decisiones que no correspondan a nuestros valores”, afirmó y concluyó, “yo, Luis Armando Melgar, no voy a votar por eso. Cada quien es dueño de su voto”.
Ambos senadores insistieron en que si bien hay un acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, en este momento se está a la espera de mantener un diálogo para trabajar en la reforma electoral, pero señalaron que, por principio, no acompañarán una reforma que debilite la representación proporcional, la equidad entre partidos o la autonomía del sistema electoral.
El posicionamiento del Verde es clave porque Morena no cuenta por sí sola con la mayoría calificada para aprobar la reforma y necesita de sus aliados legislativos. Aunque el Partido del Trabajo ha reiterado su alianza política con el oficialismo tras reuniones con Gobernación, no ha expresado un respaldo explícito a la reforma.
En ese escenario, el debate de fondo no es solo técnico, sino político: si la reforma busca fortalecer el sistema electoral o concentrar poder. Mientras la Claudia Sheinbaum prepara el envío de la iniciativa al Congreso, el mensaje del Verde es claro: sin consensos reales y sin respeto a la pluralidad, no habrá votos automáticos.