El rechazo opositor se debió a que con la reforma se ordena la desaparición de los convenios de coordinación para la descentralización con los estados que se adhieran al nuevo esquema de salud, y estos entregan todos sus recursos provenientes del Fondo de Aportaciones para la Salud.
“(Esto) destruye la Ley de Coordinación Fiscal, detiene el crecimiento federalista en nuestro país", y además "no hay certeza en el ejercicio del gasto en salud", alertó el priísta Jericó Abrahamo Massa.
En 2024, se pretende dar a Servicios de Salud IMSS Bienestar 135,000 mil millones de pesos sin que haya claridad en cómo se ejercerán los recursos pues –detalló– ya está el antecedente de 2022 en que no se sabe cómo se ejerció el presupuesto en salud y además el Fonsabi, si lo que hubo fue un retroceso en los servicios.
Dicen los de Morena -expuso- que "se ha dignificado la salud pública, amigas y amigos legisladores, con gran respeto les digo: no es cierto, seamos honestos con nosotros mismos. Basta irse a parar a cualquier clínica del Seguro Social, a cualquier centro de salud para escuchar… cómo la gente tiene que dar hasta tres vueltas para que les surtan sus medicinas”, recalcó.
En la discusión legisladores de Morena, Partido del Trabajo (PT) defendieron los cambios con el argumento de que quienes se oponen es porque defienden privilegios y corrupción.
Incluso, Arturo Roberto Hernández, de Morena aseguró que es falso que se vayan a concentrar recursos de los estados pues –dijo- son recursos federales. Esto aunque se trata de recursos recaudados por la federación en las entidades, pero que por mecanismos de coordinación fiscal deben regresar a estas.
El también morenista Daniel Gutiérrez defendió los cambios pues sólo buscan armonizar la Ley de Coordinación Fiscal Federal y la Ley de Salud, con la reforma publicada el 29 de mayo de 2023.
Además, dijo, se evita “la triangulación de los recursos que generan retrasos, subejercicios, afectando la prestación de los servicios. Brinda certeza y estabilidad al personal de salud, así como homologa la calidad de atención a los usuarios”.
El diputado de Acción Nacional (PAN), Éctor Ramírez Barba, recordó que solamente los estados de Querétaro, de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco y Nuevo León no se adhirieron al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) ya desaparecido, y las entidades que sí se sumaron, entregaron sus recursos a la federación para que prestara servicios de salud.
Eso significa que desde 2019 a 2023 el gobierno ejercido 2 billones 312 mil millones de pesos y ahora al contar también con los recursos de 2024 sumarán en todo el sexenio 3 billones 526 mil millones de pesos que correspondían a las entidades, provenientes del Fondo de Aportaciones para la Salud (FASSA)
Con ese monto “hemos logrado que la esperanza de vida del 19 al 21 baje cuatro años. Estamos igual que Bolivia, Botsuana, Rusia y Omán. Lograron que de 20 millones de mexicanos que no tenían acceso a servicios de salud, ahora sean 50 millones, También lograron duplicar el gasto de bolsillo en salud.
“Lograron también que la mortalidad materna se incrementara en tres veces contra lo esperado. Y que la diabetes fuera 4 a 1; la hipertensión arterial se incrementara en tres veces; sobrepeso y la obesidad sin control; la vacunación de cinco años sin control”, acusó.