El Gobierno capitalino implementó un operativo especial para movilizar a los 87,500 aficionados que puede albergar el Estadio CDMX (o Estadio Banorte), promoviendo el uso de transporte público y sistemas de movilidad alternativos, con el objetivo de inhibir el uso de vehículos particulares y resguardar el perímetro de 1.5 kilómetros alrededor del recinto deportivo con el Operativo de Última Milla.
El Metro y Tren Ligero fueron la principal vía de llegada de aficionados hacia el Coloso de Santa Úrsula.
El día del partido de México contra Inglaterra, en el Tren Ligero se realizaron un total de 44,065 viajes antes y después del juego, en tanto en la Línea 2 del Metro se realizaron en conjunto 121,720 viajes previo y al terminar el encuentro.
“Los servicios especiales, que incluyeron Park & Ride, Ride, taxis y servicios de transporte por aplicación, así como las opciones de movilidad activa mediante bicicletas y scooters, facilitaron el acceso y la salida del recinto deportivo para miles de personas que asistieron a los encuentros de la Selección Mexicana de Futbol”, informó la Secretaría de Movilidad (Semovi).
El Gobierno de la Ciudad de México también implementó servicios especiales para llevar a los aficionados hasta el Estadio CDMX: en el servicio Park and Ride –que incluyó estacionamiento y transporte directo ida y vuelta por 500 pesos- tuvo un total de 7,505 viajes, 2,099 antes y 5,406 al término del partido.
Además en el servicio de Ride –el cual consistió solo en transporte directo ida y vuelta al estadio por 350 pesos– se realizaron 5,644 viajes, 2,447 previo y 3,197 al finalizar el encuentro entre México e Inglaterra.