El 1 de enero arrancó un nuevo esquema de separación y recolección de basura como parte del programa Basura Cero, cuyo objetivo es reducir en un 50% la cantidad de residuos sólidos en la Ciudad de México que terminan en rellenos sanitarios. Sin embargo, el cambio no ha llegado a lugares como la Unidad Habitacional Tlatelolco en la alcaldía Cuauhtémoc.
Pese a programa, separación de basura se mantiene pendiente en colonias de CDMX
"Sigue todo igual, no ha venido la autoridad a decirnos cómo va a estar el movimiento", dice Daniel Torres, trabajador de limpia desde hace 20 años.
A diferencia de otras colonias de la capital donde los habitantes esperan el paso del camión recolector de basura, en Tlatelolco los edificios cuentan con cuartos, túneles y contenedores conocidos como "hongos" para depositar los desechos, estos últimos expuestos en el espacio público.
"A lo mejor la gente sí baja su basura separada, pero como hay mucho pepenador lo que hace el pepenador es abrir el hongo, esculca la basura entonces la revuelve. Ya cuando pasa el recolector -nosotros- a recogerla la basura ya está revuelta", comparte Torres.
Te puede interesar:
Mientras en Iztacalco trabajadores de limpia han hecho un esfuerzo por informar a las personas sobre la separación de basura y los distintos días de recolección al entregarles folletos y colgar lonas en los camiones recolectores, sin embargo parte de la población no presenta interés.
"La verdad es que los vecinos que ya la entregaban separada son los que la siguen entregando así y hasta nos preguntan ahora cómo están los días de recolección. Pero a la gente que no le importa sigue entregando su basura toda revuelta, hasta la tiran en la esquina por ahorrarse el darle a uno una moneda.
"Es más trabajo para nosotros (separar la basura) pero para eso estamos", cuenta Juan, trabajador de limpia en las colonias Viaducto Piedad y Asturias.
Luis Reyes, trabajador de limpia en la colonia Doctores de la alcaldía Cuauhtémoc, tampoco ha notado el cambio, pues continúa conectando todos los días desechos tanto orgánicos como inorgánicos, ya que desde hace 10 años maneja un camión que cuenta con separación para ambos tipos de residuos.
"Ya tiene tiempo que hemos trabajado así, la mayoría de la gente ya nos entrega su basura separada", dice el trabajador con 37 años de antigüedad.
Con el nuevo esquema de recolección bajo el lema 'Transforma tu ciudad, cada residuo en su lugar' son tres las principales categorías para la separación de basura.
Residuos reciclables: lunes, miércoles, viernes y domingo.
Son materiales que pueden transformarse para crear nuevos productos, como papel, cartón, plástico, vidrio y metales.
Residuos no reciclables: lunes, miércoles, viernes y domingo.
Son materiales que por su uso o características no pueden ser aprovechados y deben desecharse por separado. Incluye papel de baño, pañales, tampones, toallas sanitarias, preservativos, entre otros.
Residuos orgánicos: martes, jueves y sábados.
Son de origen vegetal o animal, pueden ser convertidos en composta, carbón vegetal o biogás. Por ejemplo, restos de verduras, frutas y hortalizas, huesos y restos de carne, flores, pasto, ramas y hojarasca.
El Gobierno capitalino no contempla sanciones para quienes no separen su basura, solo una campaña informativa y de concientización para las y los habitantes de la Ciudad de México.
En la ciudad a diario se recolectan alrededor de 8,500 toneladas de basura, de las cuales el 82% son enviadas a rellenos sanitarios, de acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente.
Los trabajadores de limpia también enfrentan desafíos en sus propias condiciones laborales.
Daniel Torres, quien realiza las labores de limpia en Tlatelolco, señala que no cuentan con equipo de protección ni uniformes pese a exponerse a enfermedades por el contacto constante con desechos.
"Estamos mal: nos falta personal, nos faltan vehículos, nos faltan refacciones, equipo de trabajo, guantes, todo", comenta.
Por su parte Luis Reyes, conductor de un camión de limpia en la Doctores, indica que ha gastado hasta 25,000 pesos de su propio bolsillo para refacciones del vehículo.
"Luego tardamos tres o cuatro meses para que nos den para el aceite, las llantas luego las tengo que comprar yo", señala.
Aunque algunos trabajadores de limpia en las alcaldías son de base y cuentan son prestaciones laborales, otros llamados "voluntarios" no reciben ni siquiera un sueldo y sus ingresos vienen de las monedas que los habitantes les entregan durante la recolección.