Al recibir más reportes los días subsecuentes, se comenzó a delinear una estrategia para la detección de la problemática.
Dijo que el punto de partida fue el agua que proviene del Sistema Cutzamala, posteriormente fue analizado el tanque Santa Lucía que surte a Benito Juárez y el tercero fueron los pozos Rosendo Arnaiz, Miraflores y Jardín Pombo, así como las válvulas correspondientes, sin obtener resultados por contaminación del agua.
Dijo que al descartar las fuentes de suministro de agua en Benito Juárez, lo siguiente fue buscar en pozos de la alcaldía Alvaro Obregón que también surten a Benito Juárez.
“Luego, entonces, ampliamos el radio de investigación. Entonces, si no encontramos un elemento contundente, porque las gasolineras que visitamos no reportaban algún tipo de fractura y no encontramos establecimientos que implicaran un derrame amplio de algún tipo de sustancia, nos fuimos a Álvaro Obregón”, explicó.
Dijo que fue así como llegaron con el pozo Alfonso XIII perteneciente al Sistema de Aguas de la Ciudad de México el cual si registró indicios de contaminación del líquido con una sustancia que, de acuerdo con los análisis, es de la familia de los aceites o lubricantes.
“Este pozo ya no surte agua a la red, eso quiere decir que ya no está entrando a la red agua proveniente de este pozo. Evidentemente, en la red todavía queda agua de la que estuvo lanzando el pozo en algunos fragmentos y zonas, pero se va a ir limpiando con el agua que llega a presión de las otras fuentes sobre las que se está trabajando”, dijo.
Batres resaltó que el proceso de limpieza de las tuberías con la sustancia hallada, tardará alrededor de dos semanas. En tanto el pozo Alfonso XIII fue clausurado y se inició el proceso de limpieza.
Remarcó que la contaminación de agua con la sustancia de la familia de los aceites o lubricantes, está focalizada exclusivamente en algunas colonias de Benito Juárez y que no es generalizado en toda la Ciudad de México.
Agregó que será en próximos días cuando Petróleos Mexicanos haga una nueva prueba de presión en sus tuberías para descartar fugas de combustible en los ductos que se ubican en la zona poniente de la capital.