Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Operar como restaurantes no convence a bares y antros: solo 90 de 1,544 lo busca

El gobierno de la CDMX atribuye la poca participación a falta de difusión, pero empresarios resaltan que el costo económico para cambiar el giro temporalmente es muy alto.
mié 19 agosto 2020 06:00 AM
Dragqueens son las encargadas de atender el Centro Nocturno Marrakech que ha cambiado su rubo a restaurante como parte de la nueva normalidad en establecimientos del Centro Histórico
"El Marrakech" se transforma para evitar cerrar y cerrar una fuente de empleos más.

Con leotardos, tacones afilados, pestañas como mariposas y sombras neones, drag queens han regresado a deslumbrar a los clientes en el Marrakech 2.0, restaurante bar hermano del icónico antro del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Los miembros de la comunidad LGBTTTI que trabajaban en el centro nocturno de República de Cuba 18 ahora sirven mesas y reciben al público en el local de Filomeno Mata 18, después de cinco meses de haber cerrado.

Publicidad

Los antros, cantinas, cervecerías y salones de fiesta no podrán reabrir hasta que la Ciudad de México se encuentre en el color verde del semáforo epidemiológico, por ello el gobierno capitalino lanzó el programa ReAbre para permitir que temporalmente se conviertan en restaurantes, siguiendo las reglas de operación y horarios.

Aunque el Marrakech Salón pudo haber entrado en el programa, el costo de la adaptación lo hace económicamente imposible, explica Ernesto Ruiz, propietario.

“El restaurante (El Marra 2.0) ya cuenta con cocina y todos los servicios; al bar tratarlo como restaurante sería acondicionar una cocina adicional a lo que estamos pagando de sueldos y renta, sería generar un gasto extra que además nos disminuye el espacio que tenemos”, explica en entrevista con Expansión Política.

De los 1,040 bares, cantinas y antros además de 504 salones de fiestas registrados en la Ciudad de México, hasta el lunes apenas 90 se han inscrito en el programa "ReAbre: Reapertura de Bares y Restaurantes", lanzado el 7 de agosto como una opción para reactivar el sector.

“Suponemos que están haciendo los ajustes, no puedo contestarte exactamente cuál es la razón por la cual más de este tipo de establecimientos no se ha reconvertido, pero estamos generando mayor difusión", contestó este martes la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, al ser cuestionada sobre la poca respuesta al programa.

A lo mejor no todos (los bares, salones y antros) están enterados, estamos generando mayor difusión para que se puedan inscribir en la plataforma”,
Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México

Publicidad

Aunque es un trámite sencillo y gratuito en el cual basta con registrarse en el portal covid19.cdmx.gob.mx/medidassanitarias , apenas un puñado de los establecimientos podrán adaptarse y tener un beneficio de este programa, considera Ismael Rivera, presidente de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (ANIDICE).

“Es una buena intención por parte del gobierno de buscar la forma cómo sí podemos reactivar la industria que es difícil por la pandemia

“Sin embargo, nosotros estimamos que sólo alrededor de un 4% a 6% se va registrar en una plantilla de 2,600 establecimientos, considerando que no todos tienen permiso de impacto zonal”, dice el representante de los empresarios del ramo.

El problema no es la difusión sino el alto costo de la conversión en un momento donde los propietarios de estos negocios enfrentan deudas y pérdida de ingresos.

Se suma el hecho de que muchos bares y antros no cuentan con una cocina para operar como restaurantes y el adaptar una puede costar desde 100,000 hasta más de un millón de pesos, según las características y capacidad de la misma.

Muchos establecimientos no tienen cocina, no tienen los accesorios como el plaque, loza o cristalería y sus sistemas de cómputo para poder prestar el servicio. Acondicionarse cuesta mucho porque además las decoraciones de muchos lugares están hechas para la noche, por ello es que muy pocos lo han logrado”.
Ismael Rivera, presidente de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos.

Publicidad

Esto sin considerar los gastos en seguridad, adaptar los accesos, iluminación e instalaciones de gas del local, así como invertir en una reserva de alimentos y en especial de bebidas alcohólicas, que puede representar entre 300,000 a 1.3 millones de pesos, explica el representante gremial.

Los establecimientos más flexibles para su conversión serán las chelerías, cervecerías y algunos bares que ya cuentan con cocina, así como los establecimientos en planta baja ubicados en zonas como Condesa, Hipódromo y Roma donde se cuenta con banquetas amplias.

Ernesto Ruiz coincide al señalar que hasta el momento no hay fecha para que el Marrakech Salón vuelva a abrir sus puertas en República de Cuba.

“Por ahora no tenemos contemplado abrir en formato restaurante el antro. Lo que haríamos sería permanecer cerrados hasta que podamos abrir como antro como tal; es mucho más caro abrir ese local”, comenta.

Sin embargo con la reapertura del El Marra 2.0, los clientes de la otra sede han sido fieles y les ha permitido tener llenas las mesas que el gobierno capitalino les permite ocupar, logrando así aumentar los ingresos de sus empleados aunque los ingresos continúen bajos.

La idea de la reapertura del bar es poder dar empleo a estas personas; no es lo mismo nosotros darles un sueldo que ese sueldo más las propinas incluidas. Nuestra intención fue no correr a nadie durante esta pandemia y volver a brindarles el trabajo que tenían".
Ernesto Ruiz, dueño de los Marrakech

Publicidad

“En un par de semanas veremos si se puede completar otra alternativa que haga que los trabajadores estén un poco más movidos, tengan el ingreso de las propinas y que poco a poco se den más oportunidades de este tipo, siempre y cuando se proteja la salud de todos porque la vida humana no tiene precio”, afirma el responsable de El Marra.

Por su parte Ismael Rivera de ANIDICE espera que la vida nocturna pueda regresar a la Ciudad de México en marzo del próximo año –a tiempo para Semana Santa– aunque esto dependerá de que el semáforo se encuentre en verde.

Mientras junto a empresarios del sector trabaja la creación de protocolos que permitan en el semáforo amarillo la reapertura de casinos y bares con espectáculos como comedia, canto o actuación así como teatros, con aforos limitados y medidas de seguridad, para después presentarlo ante el gobierno de la ciudad.

Pese a que el sector se encuentra prácticamente paralizado y la ANIDICE estima que cerrarán de forma definitiva al menos el 15% de estos negocios, Rivera advierte que una reapertura anticipada como ha ocurrido en Reino Unido y España podría ser aún peor.

“Lo peor que nos puede suceder es lo que les está sucediendo a los establecimientos de Europa es un arranque y tener que cerrar de nuevo, sería la muerte total para los establecimientos”, advierte el empresario.

Los cines reabren con cubrebocas en la Ciudad de México

Publicidad
Publicidad