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#ColumnaInvitada | México y España, ¿es posible una reconciliación?

Si bien algunos mexicanos piensan como los españoles argumentando que nadie puede pedir perdón por lo que hicieron otros, la realidad es que hay experiencias enriquecedoras que muestran lo contrario.
vie 22 abril 2022 06:30 AM
(Andres Manuel Lopez Obrador durante su encuentro con Pedro Sanchez Perez-Castejon, primer ministro de España)
En enero de 2019, el presidente mexicano reconocía a España como el segundo inversor extranjero en México y afirmaba que las empresas de ese país "tenían las puertas abiertas" en el territorio nacional. Sin embargo, la relación dio un giro inesperado.

Los pueblos de México y España tienen vínculos entrañables. Familias que viven en ambos lados del océano, amistades que hablan el mismo idioma y comunidades que rezan al mismo Dios. Nos unen cinco siglos de historia, nada puede borrarlo.

Desde luego del lado de la economía también se han generado intercambios importantes. De acuerdo con cifras de la Embajada de España, hay 7,000 empresas españolas en México y son nuestro segundo inversor sólo después de Estados Unidos. De nuestro lado se reporta que hay más de 500 empresas trabajando en España, y compartimos 40 vuelos semanales que reflejan la importancia y tamaño de la relación.

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Desde el inicio de la actual administración federal inició un importante debate sobre la necesidad de que España pidiera perdón a México sobre las atrocidades cometidas durante la conquista. Al filtrarse el borrador de la carta que el presidente planeaba enviar a España, inició una serie de reproches y descalificaciones. El debate se intensificó en el 2021 al conmemorarse el 500 aniversario de la caída de Tenochtitlán, que para muchos en México fue la celebración de la resistencia azteca frente a la invasión española.

Aunado a estas tensiones históricas, las acusaciones de corrupción contra empresas españolas no han cesado particularmente en las áreas de energía, construcción y bancos; y hasta las relaciones diplomáticas se han desacelerado como pudimos observar con el otorgamiento del beneplácito para el actual embajador mexicano en Madrid, y la declaración del presidente López Obrador en la que abogó por una “pausa” en las relaciones con España.

El vínculo entre México y España es estratégico, ambos países encuentran beneficios y seguirán siempre unidos por lazos muy fuertes. Sin embargo, tras 500 años de historia compartida sí resulta importante analizar y solucionar cada uno de los aspectos que incomodan el diálogo frecuente y la relación constante que se había alcanzado.

Del lado histórico, si bien algunos mexicanos piensan como los españoles argumentando que nadie puede pedir perdón por lo que hicieron otros, la realidad es que existen experiencias sumamente enriquecedoras que demuestran lo contrario. La humanidad no es la misma que hace 500 años, hoy decenas de países sancionan a Rusia por invadir Ucrania, mientras que hace apenas un par de siglos las potencias europeas mantenían una competencia colonizadora.

El año pasado Alemania aceptó pagar a Namibia 1.1 mil millones de euros como un reconocimiento oficial del genocidio perpetrado en contra de las tribus Herero y Nama al inicio del siglo XX. Alemania empezó a negociar este acuerdo desde 2015 como un esfuerzo por sanar las heridas de la violencia. El Ministro de Relaciones Exteriores alemán señaló: “Nuestro objetivo era y es encontrar un camino conjunto hacia una reconciliación genuina en memoria de las víctimas”.

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¿Qué sucedería si varios países de América Latina se sumaran a la propuesta de México? ¿Qué daño pudiera hacerle a España reconocer una invasión perfectamente documentada en la que murieron cientos de miles de indígenas y donde sus tierras fueron saqueadas? España no actuó como Bélgica en el Congo y el mestizaje aún explica mucho de nuestra identidad, pero mientras no seamos capaces de reconocer lo sucedido las tensiones van a continuar independientemente del gobierno en turno.

México y España tienen un gran futuro por delante. Para alcanzar ese potencial necesitamos - como Alemania y Namibia - caminar juntos para curar las heridas del pasado y estar seguros de que nadie volverá a repetirlas.

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Nota del editor: La autora ha sido diputada federal, fue presidenta de la Unión Interparlamentaria.

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única de la autora.

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