Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

#LaEstampa | El premio a Salgado Macedonio

El presidente ha decretado que su proyecto de renovación moral tiene un espacio para Félix Salgado Macedonio. Y no cualquier espacio: el gobierno de Guerrero.
jue 18 febrero 2021 11:59 PM
(Obligatorio)
Salgado Macedonio ha presumido en sus redes sociales la cercanía que tiene con el presidente López Obrador.

Cada cierto tiempo vale la pena recordar que la principal promesa de Andrés Manuel López Obrador desde que comenzó su larga brega hacia la presidencia de México fue una profunda renovación moral de la gestión política en México. No prometió una mejoría paulatina. No dijo que habría que tener paciencia o que admitiría excepciones a la exigencia de esa nueva conducta de la clase política. Prometió, digámoslo de nuevo, una renovación de índole moral, profunda y súbita, que partiría del ejemplo del propio López Obrador.

Publicidad

En la práctica, la renovación moral que prometía López Obrador se ha topado con las excepciones que al presidente le han convenido. La renovación moral ha encontrado la manera de acomodar, por ejemplo, a Manuel Bartlett, uno de los mayores operadores del priismo más rancio y violento de la segunda mitad del siglo pasado. El presidente ha encontrado la manera de justificar otras salvedades por el estilo. Pero ahora ha ido, quizá, demasiado lejos.

Por razones que solo él conoce a cabalidad, el presidente ha decretado que el proyecto de renovación moral también tiene un espacio para Félix Salgado Macedonio. Y no cualquier espacio: el presidente ha premiado a Salgado Macedonio con la candidatura al gobierno de Guerrero. Porque no hay que inventarse cuentos: en Morena no se mueve ni una hoja sin el visto bueno del hombre que lo creó. López Obrador podrá hablar de consultas y demás, pero sabe que, al final, el que ha puesto a Salgado Macedonio donde está es él y solo él.

Publicidad

¿Qué lugar tiene, en un proyecto de renovación moral de la conducta política, una figura como Salgado Macedonio? Se trata, después de todo, de un hombre que enfrenta las más horrendas denuncias de violencia de género y abuso sexual.

Es difícil saber si López Obrador advierte la profunda contradicción en la que incurre al proteger a Salgado Macedonio. Quizá piensa que negarle la candidatura guerrerense equivaldría a ceder a las presiones de todos los que, sugiere, conspiran contra él y su partido en tiempos electorales. Se equivoca: es él quien traiciona su principal promesa. Y no es la primera vez.

___________________

Nota del editor:

Las opiniones de este artículo son responsabilidad única del autor.

Publicidad
¿Qué ocurre en el país?
Recibe la información más relevante del gobierno y la sociedad.

Publicidad
Publicidad